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domingo, 10 de junio de 2012

Los otros inmigrantes

 Que España, como nación es un puente entre Europa con África e Iberoamérica no lo discute nadie. De hecho nuestro país registra todos los años un alto número de inmigrantes que intentan acceder al viejo continente de un modo u otro. ¿Pero sólo migran los humanos?. Es evidente que no; las aves lo llevan haciendo desde hace miles años, y de todos es sabido, que el Estrecho de Gibraltar es un punto privilegiado para la observación de distintas aves que éste brazo de mar para huir de los fríos nórdicos, camino de la sabana africana. Y viceversa. También hay un buen número de invernantes en nuestro país, concentradas en la zona sur y suroeste de la Península Ibérica. Las dehesas de Extremadura, Portugal y el extremo occidente andaluz son "casas" para pasar el invierno de muchas grullas. O las marismas del Golfo de Cádiz, por ejemplo, para multitud de anátidas- como los ánsares- cormoranes y limícolas, entre otros. Pero de las que hoy hablo son de las auténticas inmigrantes, es decir, las que en un principio vienen para quedarse, aunque eso sí, algunas tendrán éxito, y otras no.

 Pero primero pongámosno en el lugar que ocupa España, es decir, en el extremo sur de Europa, separado de África tan sólo por el Estrecho de Gibraltar, lo que ya es una barrera, que ha evitado que los mamíferos y reptiles del otro lado se instalen aquí. Por ejemplo, aquí no hay chacales ni macacos de Berbería, más conocidos como monos de Gibraltar. Y los que hay en la citada población, proceden de una introducción hecha por oficiales británicos del peñón, allá por los siglos XVIII o XIX, para entretener a la guarnición con la caza en los largos asedios que sufrían. Para colmo de males, el desierto del Sáhara, el más grande del mundo, es una barrera infranqueable para la fauna de la región etiope (fauna de la sabana africana, en román paladino). Y la que quedaban en el Magreb eran residuos de la época de las glaciaciones, cuando el desierto era una rica y fértil sabana, antes de que llegara los climas actuales, y todo se secara de manera inexorable en el mayor desierto del mundo. Que como muestra de su pasado climático, todavía conserva un enorme lago subterráneo, a modo de acuífero, y que antiguamente estaría en el exterior. Por ello, hasta hace poco existieron leones del Atlas en Marruecos, leopardos y en época romana, elefantes norteafricanos, que fueron extinguidos a causa de las guerras entre Cartago y Roma. Pero no todo son malas noticias, hay animales que pueden volar, como las aves, y algunos insectos, que pueden atravesar el desierto sin más problemas. Y animales, como muchos artrópodos (insectos y aracanidos), que pueden llegar empujados por una borrasca, o un viento fuerte. De la mayoría de las aves que se instalan, suelen tener un cierto aprecio por los ecosistemas de tipo estepario, tan abundantes en nuestro país, y tanto Almería, como Cádiz, suelen ser puentes para ellas. Canarias lo consideraremos un punto y aparte, ya que estaría englobada como una porción del Sáhara, aunque con sus propias características, que le son dadas por los vientos alisios. Pero también hay animales que proceden del otro lado del charco, algo que sorprende, y que precisamente, utilizan las islas afortunadas como puente entre los tres continentes: América, Europa y África. Pero lejos de querer aburrir al personal, expongo aquí una lista de varias especies que han ido acercándose a nuestro país como nuevas especies, o al menos, en el intento de instalarse aquí, y como he dicho antes, pueden que tengan éxito o no, eso sólo el tiempo lo dirá. Hay van varias:

 -  Tórtola turca: Es la primera que debe ser nombrada, es casi obligación. Procedente del este de Europa, y occidente de Asia, ha sido el ave que más éxito ha tenido en su inmigración en la península. Tanto, que hoy día es una de las aves más abundantes en los parques españoles. A mediados de los 90 empezó a notarse su presencia por el norte, sobre todo en Cataluña, y hoy día existe una ámplia población en todas las ciudades, siendo casi tan abundante, como las tradicionales palomas, ya que ambas son animales urbanos.



 - Mariposa monarca: Es la especie que procede del rincón más lejano del globo. Procedente de los grandes lagos de Norteamérica, y migradora anual hasta el centro de México. La bella mariposa ha colonizado las tierras del sur español utilizando como puente las Islas Canarias. Siendo hoy día muy abundante aquí en Cádiz.

Mariposa Monarca en las marismas del Río Arillo, San Fernando.

 - Garcilla Bueyera: Otra ave de portentoso éxito, procedente del África subsahariana, ha sustituido los elefantes y los búfalos por nuestros toros de lidia, y vacas retintas. Y hoy día es una de las aves más abundantes de las campiñas y praderías españolas. Se suelen ver, siempre encima de algún toro, desparasitándolo. Su éxito es tal, que al revés que la mariposa monarca, ha cruzado el charco, camino de América, donde su población sigue extendiéndose.


 - Vencejo cafre, golondrina daurica y vencejo culiblanco: Tres especies africanas de "golondrinas" africanas que han venido colonizando la provincia de Cádiz de hace algún tiempo para acá. Los dos vencejos no pasan de nuestra provincia, donde crían con relativa abundancia, pero la golondrina daúrica, sigue expandiéndose por el sur penínsular.

 - Elanio azul: Bonita rapaz, que procede de las sabanas africanas, y que ha colonizado medios parecidos a los suyos, como las abundantes dehesas del suroeste español. Su primera cita fué en Cádiz, y su primer nido en territorio español, en Extremadura. Está prácticamente vinculado a éste ecosistema de bosques abiertos.


 - Camachuelo Trompetero: La joya de los parques naturales de Almería es éste pequeño passeriforme (pajarito), que coloniza los territorios semidesérticos de aquellas tierras. Siendo relativamente abundantes en el Desierto de Tabernas y los Karts de Yesos en Sorbas. Se denomina así, por su canto parecido al sonido de una trompeta.

 - Corredor sahariano: Ésta especie de correcaminos del viejo mundo es otra ave del desierto tiene preferencias por nuestros terrenos, y ya son varias las citas en nuestra península (en Canarias cría en las islas orientales). Los desiertos de Almería y las dunas costeras de Tarifa son sus ecosistemas principales. Hay citas de nidadas en ambos lugares, pero prefiero ser escéptico aún con dichas noticias.

 - Buitre de ruppel: Ésta ave, sería la quinta especie de buitre peninsular que podría existir en el futuro, y aunque a mediados de los años 90, ya se detectaba su presencia en la provincia de Cádiz. Sigue sin dar el paso más allá de nuestra tierra, y se resiste a criar. Los ornitólogos hacen referencia a la confusión de los ejemplares jóvenes, que por equivocación migran con los grupos de buitres leonados españoles, con los que tienen enorme parecido.

 - Garceta grande: Otra ardeída (familia de las garzas), que viene últimamente por nuestras tierras, aunque en éste caso para invernar. La primera que vi fue en la Laguna de la Paja, en Chiclana, al lado de Polanco. Y al parecer su número aumenta según los años. Ahora suele tener como cuarteles de invierno todos los humedales de nuestra provincia.


Garceta Grande en la Laguna de La Paja, Chiclana.

 - Cotorra argentina: ir por los parques de media España, y encontrarse a un loro, es todo una impresión, dado que éste no es lugar para ellos. Y más si ésta especie procede del otro lado del mundo, en el extremo sur. El cono sur de Sudamérica es su hábitat, pero como es una  especie de climas templados, se ha adaptado a la perfección a vivir en los parques urbanos de las ciudades españolas, Cádiz entre ellos, siendo abundante su población en el Parque Genovés. Sin duda, su procedencia es clara; son aves escapadas de sus jaulas, y que se han asilvestrado aquí.

Cotorra Argentina en la Plaza de España de Cádiz

 - Halcón sacre: El último en incluir aquí, pues ciertamente, es un capricho personal, ya que sólo se ha detectado algunos ejemplares, en la zona del Campo de Gibraltar, probablemente traído por el viento de levante. Aunque hay investigadores que piensan en una, no lejana, colonización. Es un halcón que procede de las estepas del este de Europa. Sin embargo, no se han animado a criar.

  Finaliza aquí mi lista de los más famosos; aunque probablemente me olvide de algunos que también vienen a colonizar nuestras tierras. Tampoco he mencionado aquellos introducidos o reintroducidos por la mano del hombre como por ejemplo: el ibis eremita, el muflón, el faisan o el gamo. Sino que he tenido en cuenta colonizaciones, más o menos naturales. Hay que decir ante todo, que en la naturaleza, nada está quieto, aunque lo parezca, y que todo es movimiento. Y hay animales que desaparecen de algún lado, sin aparentemente un motivo, y otras que vienen nuevas a vivir entre nosotros. Sorprendería ver la diferencia de fauna existente en España que hay entre la actualidad, y por ejemplo en la Edad Media. Pero eso será tema de otra entrada. Un saludo desde el sur.

Pd:  Con la intención de recaudar firmas para ayudar a proteger Valdevaqueros de la barbarie. Expongo el siguiente enlace con el que pueden colaborar a proteger las costa española.

sábado, 26 de mayo de 2012

Las calitas de Conil

Ya se va acercando el verano, se nota en las temperaturas. Por la noche ya se duerme con las ventanas abiertas, y sólo volverán a cerrarse una vez que llegue finales de septiembre, o incluso octubre, según se presente el año. Ya es tiempo de empezar a coger la toalla y la sobrilla e irse a la playa a darse un chapuzón. Para escoger una de ellas, en nuestro país, hay infinidad de variantes, según el gusto que uno tenga; pero yo, siempre opto por una playa que se encuentre libre de edificios que atormenten el paisaje. Camposoto, en San Fernando es una buena opción, pues aunque la ciudad se encuentre cerca, el paraje marismeño que le rodea está protegido por la figura legal de Parque Natural. La posibilidad de conjugar el  baño con la observación de aves, sin duda alguna, no tiene precio. Pero aún así, en los meses centrales del verano, esta playa se masifica de gente, y a veces, en fines de semana, conviene optar por otras variantes. En esas ocasiones, me decanto por las humildes, pero bellas calitas de Conil de la Frontera, población que se encuentra a tan sólo unos veinte minutos de autovía. De éstas calas algunas sufren el efecto del turismo, pero hay otras en las que es fácil aparcar y estar sólo.

 No obstante, es inevitable por mí, no ir a un paraje como éste y no observar su paisaje. Su humilde, pero interesante avifauna, su flora mediterránea, y la belleza plástica que dibujan los pequeños acantilados, de apenas unos veinte metros como máximo, al atardecer, desatan todo tipo de impresiones. En efecto, aunque hoy muy tocado por el turismo y las urbanizaciones invasivas, el paraje conserva aún ciertos alicientes para la observación de una naturaleza, que sino es de las más llamativas, al menos sirven como de testimonio de lo que en otros tiempos fueron éstos lugares. Hasta hace relativamente poco, un par de décadas como máximo, se extendía desde los acantilados de Conil hasta las marismas de Chiclana, un interesante pinar que era interminable. En la segunda localidad acabaron con, prácticamente, todo el bosque, conservando sólo unas míseras hectáreas como monumento a la desvergüenza de los especuladores inmobiliarios. Pero a partir del Cerro del Puerco, entrando ya en territorio de Conil, la cosa cambia; aunque aquí los bosques ya no son, ni eran, tan espectaculares, sí que se conservan, en muchas ocasiones como auténticas reliquias. Hay que decir ante todo, y siendo honrado, que probablemente, la mayoría no fueran originarios del lugar, sino que muchos de ellos, son fruto de repoblaciones forestales encaminadas a dos objetivos claros: contener el avance de las dunas costeras hacia el interior y la propia recogida de piñones que tanto han salvado a la economía local en peores tiempos que éstos. Aunque eso sí, hay estudios polínicos que demuestran que los bosques de pinos piñoneros ya abundaban en tiempos de Roma, y existe la posibilidad de que algunos sean autóctonos del lugar. No obstante, como ya he dicho, la mayoría procede de una repoblación efectuada a lo largo del siglo XIX, cuando los pinos piñoneros eran una fuente de subsistencia. También abundan, como no, los eucaliptos rojos, que se han naturalizado en toda la provincia, y que forman bosques mixtos, en muchas ocasiones con los pinos. La presencia de otras coníferas es testimonial, pero es importante remarcarlo, como es el caso del pino de Alepo o carrasco, que suele frecuentar los bordes de los acantilados, pues aguantan mejor los fuertes vientos costeros. Otro árbol natural de la zona, y abundante en toda la provincia, es el acebuche, variante silvestre del olivo. También es digno destacar los enormes cipreses que existen muchas veces como linderos de una finca con otra. La presencia del alcornoque es escasa. Entre los arbustos y matorrales, destacan, al igual que en todo Cádiz, la fuerte presencia del palmito (una palmera enana) y el lentisco. Pero las joyas de los pinares suelen ser los enebros y la sabina costera, dos especies de coníferas, naturales de la zona, que pertenecen a la familia de los cipreces; y que hoy se encuentran protegidas y en peligro, por causa de la manía de asfaltar todo el litoral. Entre la fauna destaca un pequeño reptil, que también se encuentra en peligro, y que está protegido por ley, me refiero al camaleón, antaño abundante. Éste reptil es famoso por su mimetismo con el paisaje, ya que tiene por costumbre cambiar de color para camuflarse con el entorno. Aunque también lo hace para expresar algún estado de ánimo, como por ejemplo, en el periodo de celo. Es el único representante de su familia en Europa, y aunque algunos autores lo consideren alóctono, para mí hay ciertas dudas de ésta teoría, que tan bien viene para justificar la urbanización del litoral. El resto de la fauna es corta, pero sí interesante, en el caso de las aves conviene destacar la presencia de varios tipos de gaviotas, abundando entre ellas las patiamarillas; la existencia de garcillas bueyeras, varios tipos de córvidos, como la urraca, las grajillas y el cuervo;  algunos buhos reales de gran tamaño, perdices, cernícalos, cigüeñas, abubillas, abejarucos, etc. Pero lo que más abundan son los passeriformes, es decir, los pájarillos pequeños (los córvidos están incluídos en éste orden), entre los que se encuentran el carbonero, el verdecillo y el jilguero, entre otros muchos. De los reptiles, aparte del ya nombrado camaleón, la presencia de culebras, eslizones, lagartijas y lagartos ocelados tiene demostrada su presencia. Los mamíferos escasean, pero se pueden encontrar algunos, como es el caso del conejo, la liebre, y el zorro entre otros.

 Actualmente, casi toda la zona es LIC (lugar de interés comunitario) perteneciendo con ello a la Red Natura 2.000, pero sería interesante que obtuviera otra forma legislativa de protección, como por ejemplo el del paraje natural, pero evidentemente, parece ser, que a nadie le conviene. No me gustaría asistir a otra debacle como la que ocurrió en la vecina Chiclana, y desde luego, sería una pena que todo el litoral norte de la provincia acabara siendo carne de asfalto. No es de recibo que entre la Bahía de Cádiz y la Breña de Barbate no haya otro lugar protegido, habiendo además lugares dignos de amparo legal. Pero como ya he dicho, parece ser que en Andalucía ya está todo dicho, y no hay otros parajes que tengan derecho a protección alguna. Por ello, animo a visitar dichas calitas antes de que a algún listo de turno se le ocurra que lo ideal para el lugar sea uno de los millones de hoteles y campos de golf que brotan en España como hongos. Un saludo desde el sur.

Enebros y sabinas costeras.
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAz1W_4yis0i9p90y3zOFcmrQCk7hJIwG2gF39Upz-7aDkfcR1MEO6QO8bvtxyQ40LA1esy6K0UjSE-qjHncphVsvMHHp0W7W0W9NsMt0-OSmhFJQ7Yzl9dhTiA1fBSvlSBdGzAEmOvF8W/s1600/fotos+03-10-08+009.jpg
Ejemplo de pinar en Conil
Río Roche, al fondo un pinar.
Imagen de Puntalejo.
Una imagen que relaja la mente.
Varias pitas adornan esta cala.
Los acantilados son humildes, pero alojan a cierta avifauna.
También hay restos de historia en el lugar, como éste bunker.
Matorral mediterráneo en los alrededores de Puntalejo.
Imagen de los enormes cipreses que se encuentran en las cercanías de una cala.