Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Ayuntamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ayuntamiento. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de octubre de 2015

Lo más antiguo de Cádiz

 Ya he vuelto, tras un paréntesis por cuestiones personales, y me he decidido que la primera entrada de este otoño sea una especie de ranking o clasificación de esas que tanto me gusta buscar por Internet. Sin embargo, no quiero optar por algo trivial, sino por algo contrastado y demostrado en los archivos de turno. Me refiero a la antigüedad de determinados elementos que pueden ser comunes en nuestras ciudades, claro está, que no todas tienen todo, pero en fin, entiendo que los seleccionados son los más comunes en cualquier urbe (de la zona). Pero he de decir, que incluso dentro de la objetividad más absoluta que uno pretende, en ocasiones es difícil, evitar la polémica momentánea, pues muchas veces los datos históricos, o se pierden, o bien son maleados de manera intencionada por el prestigio de turno, o directamente, son liosos. Ahora bien, quiero remarcar, siempre dentro de la provincia de Cádiz, a aquellos elementos más antiguos de nuestra tierra, cuyas ciudades se encuentran entre las más longevas de occidente, pero no así la propia provincia como organización territorial, que nació de mano de Javier de Burgos, uniendo parte del antiguo Reino de Granada con el de Sevilla a finales del XIX. Aunque antes, ya José I Bonaparte, marcara unos límites parecidos con su "Departamento del Guadalete", con Jerez de capital. Sin más preámbulos, nombro los edificios y elementos seleccionados por mí, ruego comprensión por parte del lector en caso de falta o error:

  • El ayuntamiento más antiguo: Alcalá de los Gazules. El principal edificio de toda ciudad o pueblo es su consistorio, centro donde se rige la política y los designios de la misma. El más veterano de nuestra tierra se encuentra, precisamente, casi en el centro geográfico de la misma, en la rural Alcalá de los Gazules. Una preciosidad de arquitectura renacentista, que se encuentra adosada a la iglesia de San Jorge, y cerca del castillo, en lo más alto del pueblo. Es además, un ejemplo de purista dentro del propio renacimiento, de sobriedad absoluta, pero de espectacular frontón. Fue construido en el XVI, en el año 1.553, aunque con grandes reformas en el XVIII, debido a los desperfectos ocasionados por el terremoto de Lisboa. Le siguen en antigüedad el de Jerez de la Frontera, otra maravilla renacentista, de preciosas esculturas, de 1.575, y el de Setenil de las Bodegas (el antiguo ayuntamiento), también del XVI, y para el que no he encontrado fecha clara, aunque es destacar su artesonado mudéjar.
Ayuntamiento de Alcalá de los Gazules.

  • La estación de ferrocarril más antigua: Cádiz. El siglo XIX fue el siglo del boom ferroviario, y la Tacita de Plata fue pionera en ello, gracias a su burguesía, y a las bodegas de Jerez, necesitadas de un rápido transporte de sus caldos hasta los muelles. Por ello, se diseñó una linea de Jerez a Cádiz, quedando como recuerdo de aquellos tiempos la antigua estación de la ciudad, y también, la más longeva de nuestra tierra, edificada a finales del XIX, en el año 1.895, en estilo regionalista. Le sigue la de Jerez de la Frontera, otra preciosidad regionalista atribuida a Anibal González. El resto, son todas de menos de una década. 
Estación antigua de Cádiz.

  • Las instalaciones industriales más antiguas: Real Carenero de San Fernando. Nos referimos, claro está, a las modernas. No cuento con ello, los restos de hornos alfareros encontrados, por ejemplo, en el mismo San Fernando, o las fábricas de salazones de Gadir y Baelo. Es en la misma Isla donde se pueden encontrar otras industrias más antiguas, como la fachada que queda de la antigua fábrica de sombreros del siglo XVIII (hoy peña de la Inmaculada), o fuera ya, como la fábrica de armamentos de Jimena de la Frontera. Sin embargo, el primer "polígono industrial", aunque asociado a La Isla, está hoy en territorio de Puerto Real, y fue fundado en tiempos de los Reyes Católicos, aunque los edificios actuales proceden en su mayoría del XVII y del XVIII, destacando la magnífica fachada de la portada de entrada al mismo, de estilo barroco, con frontón partido, y cuyo escudo, se encuentra en el ayuntamiento de Cádiz. Dedicado en su momento como fábricas de lonas y jarcias para las embarcaciones de la época, perdió su importancia a causa del Arsenal de la Carraca.
Real Carenero, San Fernando.


  • El castillo más antiguo: De Guzman el Bueno en Tarifa o de Matrera en Villamartín. En el uso de las fortalezas, nuestra provincia es generosa en ejemplos, ya que fue tierra de frontera durante dos largos siglos, en el que guerreros de uno y otro lado hacían razzias al enemigo. Por lo cual, era necesario fortificar a las ciudades. No obstante, los dos castillos mencionados aquí son muy anteriores, y ambos se discuten la antigüedad. En principio, parece más antiguo el de Matrera cuyo origen parece remontarse a la época del caudillo Omar Ben Hafsun (siglo IX), muladí que gobernó en la serranía de Ronda incordiando al emirato de Córdoba. No obstante, su estructura actual, es propia de la época de fronteras mencionado, estando actualmente en ruinas, y en el más triste de los olvidos. Sí conserva su estructura califal, el castillo de Tarifa o de Guzmán el Bueno, con gran parte construida en el siglo X, y algunas ampliaciones posteriores, sobre todo en el XIII. Dicho castillo forma parte de una red de castillo califales levantados en el siglo décimo entre los que se encuentra el de Baños de la Encina o la Alcazaba de Mérida. Si observamos las estructuras de las tres fortalezas veremos un parecido más que razonable. 
Castillo de Guzmán el Bueno, Tarifa.

  • La casa más antigua: Casa del Conde del Águila en Arcos de la Frontera. Otro lugar indispensable en toda población es la vivienda, y la más antigua que se conserva en nuestra provincia se encuentra en Arcos, en la llamada Cuesta de Belén, allí, de forma altiva, podremos observar una fachada gótica, de reminiscencias mudéjares, que se dice que es una de las más antiguas de Andalucía. La propia vivienda tiene origen andalusí al parecer, aunque puede fechase en el siglo XV, época posterior, ya cristiana.
Casa del Conde del Águila, Arcos de la Frontera.

  • El primer mercado de abastos: Cádiz. El mercado es una parte esencial en la vida de una ciudad. En un principio los puestos se disponían en distintas plazas o calles de la localidad. Pero posteriormente se crearon espacios destinados para ello. La primera de la provincia, y de España en ésta modalidad de mercado de abastos, es el de Cádiz. De bonita arquitectura neoclásica, con una plaza porticada y rodeada de columnas dóricas que bien recuerda a algún edificio público romano. Fue proyectado por Torcuato Benjumeda en 1.838.
Mercado de Abastos de Cádiz.

  • La iglesia más antigua en pie: Santos Mártires de Medina Sidonia. Es además, el primer templo religioso, independientemente del credo de nuestra tierra, por delante incluso de la mezquita del Alcázar de Jerez o de los restos de de la misma en el castillo de San Marcos del Puerto, y se dice que la más antigua de Andalucía, o al menos una de ellas. Nuestra ermita de los Santos Mártires es de origen visigodo, del siglo VII, aunque tiene restos de una villa romana como se puede observar en una torre defensiva, con merlones construidos en tiempos del califato, y varias columnas y zipos, muchas de ellas aprovechadas, tanto en el interior como el exterior como elementos arquitectónicos. Algo tipicamente visigodo, así como sus muros gruesos, contrafuertes y su ábside cuadrado. No obstante, la iglesia tiene importantes reformas de tipo románico mudéjares de la época de Alfonso X, como sus arcos de medio punto, y su precioso artesonado. Además de otros añadidos barrocos, y posteriores. 
Interior de la ermita de los Santos Mártires, Medina Sidonia.

  • La farmacia más antigua: Botica municipal de Jerez de la Frontera. De la cual ya hay datos en el año 1.840, y se situó donde está actualmente, en el palacio de Villavicencio, dentro del Alcázar de la ciudad, frente a la mezquita, tras la epidemia de cólera de 1.830. Aunque era anterior, pues gran parte de sus elementos provienen del convento de la Merced, existiendo alguna pieza con seis siglos de antigüedad, como un mortero del siglo XV.

Palacio de Villavicencio, sede de la Botica Municipal, Jerez de la Frontera.

  • La plaza de toros más antigua: Jerez de la Frontera y Villaluenga del Rosario. Marcamos aquí las dos como las más antiguas, ya que en el caso de la población serrana su ruedo es el más antiguo, sin discusión de la provincia, del siglo XVIII, mientras que su graderío de piedra es muy posterior, 1.965. Mientras que en el caso del el de Jerez de la Frontera, es el más antiguo como conjunto, pues fue fundada la plaza en 1.840 aunque reconstruída en 1.872 tras un incendio que devastó a la anterior. Por otro lado, la que conserva su estructura (o lo que queda) original es la de San Fernando, del año 1.871, por tanto, en el caso de los cosos taurinos, la antigüedad es discutible.
Plaza de toros de San Fernando.

  • El teatro más antiguo. El de Las Cortes de San Fernando. Aunque en gran parte reconstruido en los años noventa del siglo pasado, ha conservado mucho de su estructura original, y la reconstruida, refleja con cierta fidelidad como era en la época en la que fue levantado. Fue inaugurado el 1 de abril de 1.804, tiene además, el título de Real, y fue escenario de las Cortes españolas durante la Guerra de la Independencia. De muy posterior fabricación serían por éste orden el Gran Teatro Falla de Cádiz (1.905), el Villamarta de Jerez (1.928) y el Municipal de Florida de Algeciras (1.945).
Real Teatro de las Cortes de San Fernando.

  • El primer hospital: Hospital Militar de Cádiz. Situado tras la facultad de medicina, hoy forma parte del rectorado. Fue inaugurado en el siglo XVII, concretamente en el año 1.667, siendo uno de los más avanzados del mundo en el momento; en el siglo XVIII se situó la primera facultad de medicina de España. Funcionó hasta 1.984. Le sigue en antigüedad el antiguo de San José en San Fernando, del XVIII, y el antiguo de San Carlos, también en La Isla, de la que sólo queda la portada, también del mismo siglo.
Iglesia del Santo Ángel, perteneciente al antiguo Hospital Militar.

  • El primer puente: Medina Sidonia, Zuazo de San Fernando. Todos de origen romano, en el caso de los de Medina Sidonia (son varios), situados en la carretera de Vejer, se conservan en buen estado de conservación, y ya sin uso alguno. De origen romano también es el puente Zuazo de San Fernando, lo que no queda claro es si era sólo acueducto, o era además de ésto, también ya, un puente. No obstante, se acepta que el actual tiene origen bajomedieval, obra del francés Louis Gauier en 1.411, siendo reformado en el siglo XVI, en el que ya toma su actual aspecto general.
Puente romano de Medina Sidonia.
Puente Zuazo, San Fernando.

  • El primer parque: Parque Genovés, Cádiz. Sin duda alguna, fue el primero de la provincia proyectado como lugar de esparcimiento público en nuestra provincia, y no como parte de unos jardines privados. Nació en el siglo XVIII, y fue apodado como paseo del Perejil, de manera despectiva, fue ampliado a lo largo del XIX y del XX, y conserva una buena colección de distintas especies vegetales procedentes de todo el mundo, especialmente de América. Le sigue el pqrque del Caminillo de Medina Sidonía de 1.848, y el Botánico del Tempul en Jerez de la Frontera de 1.892.
Parque Genovés, Cádiz.

  • Instalaciones militares más antiguas: Arsenal de La Carraca, San Fernando. Las primeras instalaciones militares modernas nacieron en tiempos de Felipe V, pues hasta entonces, las guarniciones se situaban en castillos o fortalezas. La primera de todas las instalaciones, no ya de la provincia, sino de España, fue precisamente, la del Arsenal de La Carraca, desarrollado por José Patiño y el Marqués de la Ensenada, y cuyos trabajos de inicio se dieron en 1.752 (tras años de apuntalamiento en el fango). Aquí se botó el primer arma submarina de la historia, invento de Isaac Peral, en 1.888. 
Arsenal de La Carraca, San Fernando.

  • Faro más antiguo: Tarifa. Es el más antiguo de la provincia con diferencia, cuyo origen se sitúa en 1.811, en tiempos de Fernando VII, aunque con una reforma de 1.854. Se encuentra en la Isla de las Palomas, y por tanto, su acceso es restringido. El resto de faros de la provincia es de finales del XIX, el de Trafalgar de 1.860, como el de Chipiona  de 1.862, o el de Cádiz, del XX, de 1.907, y único metálico en uso de España. 
Faro de Tarifa.

  • El primer hotel: Reina Cristina de Algeciras. Es el primer establecimiento hotelero de la provincia, de finales del XIX, inaugurado en 1.890, en estilo colonial inglés, y como lugar de descanso tras la linea férrea de Algeciras a Bobadilla. En él se vivieron importantes capítulos de la historia, como la Conferencia de Algeciras de 1.906, o importante movimientos de espías entre contendientes de la II Guerra Mundial. Aquí se alojaron  Arthur Conan Doyle, Winston Churchill u Orson Welles entre otros (lamentablemente, no tengo fotos). Le siguen en antigüedad el Francia y París de Cádiz de 1902, el Roma de San Fernando con más cincuenta años de vida; y ya sin uso como hotel, y sí como cafetería, La Mallorquina, también de La Isla, e inaugurado en 1.913. 
Hotel Francia y París, Cádiz.

Con el cartel de Soberano, el antiguo hotel La Mallorquina, San Fernando.

  • El primer cementerio: el de San José, Cádiz. Municipal de San Fernando. El camposanto más antiguo de la provincia, sin discusión, es el de San José de Cádiz, nacido al amparo de la iglesia  homónima, a extramuros de la ciudad. Nació a finales del XVIII, tras la cédula de Carlos III. Ya sin uso. Le sigue, también sin uso, el de los Ingleses de San Fernando. Y tal vez, el más antiguo aún en uso es el Municipal de San Fernando, de finales del XIX. Como edificio conmemorativo, el Panteón de Marinos Ilustres, de 1.850 (como Panteón, como parroquia es anterior).
Iglesia de San José, asociada al Cementerio de San José, Cádiz.
Cementerio Municipal, San Fernando.


  • El asentamiento más antiguo: poblado del bronce de Camposoto, San Fernando. La primera ciudad, el primer poblamiento sedentario de la provincia, corresponde a unos restos arqueológicos de unos 6.000 años de antigüedad, el poblado del bronce de Camposoto, que además es el mayor de la época de nuestra tierra. Sepultado hoy día, bajo un campo de hockey, tras una inexplicable política del ayuntamiento de entonces. 
Los Enamorados, procedentes del poblado del Bronce.

  • La ciudad más antigua aún viva: Cádiz. Como no podía ser de otro modo, la Tacita responde a la tradición que la sitúa como la más longeva gracias al yacimiento de Gadir, con restos de fenicios arcaicos. No obstante, conviene aclarar tras las polémicas declaraciones del alcade de Huelva, que Cádiz es la más antigua, porque en ella se superponen 3.000 años de historia continua, y con una fundación clara, en el mismo sitio, y con un mismo nombre, Gadir, de la que ha derivado el nombre actual. En otras ciudades, como en la vecina San Fernando, hay restos de ciudades más antiguas, pero sin continuación, y sin la misma ubicación. Un saludo desde el sur.
Imagen de Cádiz.








domingo, 11 de mayo de 2014

El Corral del Carbón

 Que Granada es la ciudad de la Alhambra, nadie lo discute, una maravilla mundial que ciega como un rayo de luz directo a los ojos. No obstante, hay mucha ciudad que conocer, hay una Granada de los nazaríes, y otra de los Reyes Católicos, e incluso una, llena de joyas modernistas. Entre unas y otras, hay una perla oculta, pequeña y humilde, pero de arquitectura y arte exquisitos. Es el antiguo Corral del Carbón, un edificio que fue el primer ayuntamiento establecido de la Granada recién conquistada por los cristianos.

 Es la única alhóndiga nazarí que se conserva íntegra en Andalucía. La fachada es una joya que se esconde en una calle estrecha y poco llamativa. En ella se puede ver el típico arco de herradura (apuntado) en la entrada, que da acceso a un zaguán en el que se pueden observar otras dos ventanas ajimezadas, diversas yeserías y varias filigranas en azulejos, donde se escriben textos del Corán. Sirvió, como dije, de alhóndiga, pues se situaba junto a la alcaicería o mercado de la seda. Industria puntera de la economía granadina, pues los gusanos de la seda fueron traídos por los musulmanes en la famosa ruta homónima, y llegó a ser el medio de vida de muchos granadinos, sobre todo de las Alpujarras, hasta su expulsión, ya en época moderna. La seda granadina fue considerada de las mejores del mundo.  También fue posada para los comerciantes que pasaban por la zona. Asimismo, fue hospedaje de carboneros (de ahí su nombre), y corral de comedias, para terminar como patio de vecinos. Hasta que en 1.933 lo adquiere el estado español y se restaura por Torres Balbás, quien destaca el estilo de la propia fachada, de amplia tradición islámica. El patio es bastante más sobrio, y puramente funcional. Es cuadrado, con techumbres de madera con columnas de ladrillo visto, y ningún arco. En el centro hay una pila de piedra. Sin embargo, pese a lo austero del interior, hay una gran belleza y suavidad, característica de la arquitectura nazarí, y que logra hacer muy livianos y acogedores sus edificios.

 La entrada es gratuita, y su horario, típico de oficinas. Se encuentra situado tras el ayuntamiento, camino de la catedral. Por tanto, es un lugar de paso. Su enorme fachada y llamativa portada se ven enseguida. Y aunque no sea el monumento más conocido de Granada sí que es uno de los más antiguos (anterior, al parecer, al siglo XIV). Y se puede admirar la típica portada de Las mil y una noches, porque de este tipo son de las más abundantes en Oriente Medio y El Cairo. Recuerdos de un canto de cisne que fue el reino nazarita de Granada: esplendor en las artes, y decadencia en la política. Muy español, por cierto. Un saludo desde el sur.





domingo, 24 de julio de 2011

La Plaza del Rey de San Fernando (Cádiz)

     Ésta vez toca paseo urbano, y dudando entre varias ciudades, he decidido empezar por mi propia ciudad en una decisión un tanto salomónica. A fín de cuentas, es la ciudad que mejor conozco, y de la que más puedo hablar. Hay que decir también, que es una de las plazas, de las que he visto, que más me gusta. Ya que su trazado es herencia directa de la Ilustración, allá por el siglo XVIII, cuando Carlos III trajo aires renovadores a nuestro país, y sobre todo, en el trazado de nuestras ciudades, no obstante, por algo se le apodó como "El mejor alcalde de Madrid". Pero no sólo nuestra capital se benefició de sus sabios urbanistas, también el resto de ciudades tuvo algún tipo de influencia, cuando no toda entera, como es el caso de San Fernando (Cádiz). Donde el casco histórico, a diferencia de la gran mayoría de centros de ciudades, tiene un trazado perfectamente ortogonal en la mayoría de sus antiguos barrios. Siendo la Plaza del Rey, el mayor exponente de éste tipo de urbanismo, pensado y trazado, para agradar a la vista, siguiendo un criterio racional. Todo está calculado, las medidas, proporciones y las vistas de la misma plaza, donde el Ayuntamiento se proyecta para adquirir el protagonismo del lugar, y todas las perspectivas se orientan a éste espacio, que ha sido desde hace dos siglos y medio, el centro de la política local. Las mismas casas que bordean la plaza, siguen un criterio común, para uniformar las edificaciones, logrando que sobresalga entre ellas el Consistorio. Hay que decir también, que ésta plaza, siempre se ha llamado en realidad de España, además de por otros muchos nombres, que normalmente se cambiaban según el criterio político de la época, hasta que hace poco, se nombró oficialmente como todo el mundo la ha llamado siempre. Fue en su época una plaza del mercado, además de la de armas de la ciudad, pero ante todo, ha sido el punto de encuentro de todo isleño. Llama también la atención, en una de sus esquinas, una estatua de bronce dedicado a un camaronero.


     El ayuntamiento, que sorprende por sus dimensiones, ha sido tradicionalmente, el más grande (en tamaño del edificio) de Andalucía, y el tercero de España; aunque imagino, que es posible,  alguna construcción moderna, en otra ciudad le haya quitado ese honor. Maravilla, de corte neoclásico, tardó casi dos siglos en construirse, empezándose a mediados del siglo XVIII, sufriendo un parón en el XIX, achacado sin duda, a la Guerra de la Independencia, y volviéndose a reanudar en 1.888, terminandose,  en 1.895. Su descomunal tamaño llama la atención de extraños que visitan por primera vez la ciudad, y probablemente, se construyó con tales dimensiones, porque en la época ilustrada se proyectaba urbanizar una gran ciudad (casi surgida de la nada) para concentrar todos los poderes de la Armada española en San Fernando, pues fue nombrada Capitanía General, para entendernos, con intención de hacer una especie de Pentágono a la española, en aquella época. Luego éstas ideas fueron adoptadas por otras potencias como Inglaterra o Estados Unidos. Sin embargo, cuestiones de dinero, dieron al traste con el proyecto. A cambio, la ciudad conserva hoy día, éste maravilloso edificio, de proporciones y factura muy bellas. Desgraciadamente, por su tamaño, es muy caro de mantener, así que el edificio, actualmente está ruinoso, espero, que no perdamos un monumento más, de los muchos que hemos perdido en éste país de ladrillo y asfalto. Un saludo desde el sur.



Gárgola neoclásica en las arcadas del Ayuntamiento


Plaza del Rey

Una calle de los alrededores, muestra el trazado típico de la ciudad
Casas que bordean la plaza

Calle de recto trazado que desemboca en la plaza


Ayuntamiento de San Fernando
  
 
Estatua del camaronero, una estampa habitual en la ciudad