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domingo, 7 de abril de 2013

Grazalema

 La primavera tan lluviosa que llevamos ha hecho que el diluvio de Noé quede como una llovizna al lado de lo que ha caído, por ejemplo, en la población con más índice de precipitaciones de España: Grazalema. La blanca población serrana ha registrado 1.000 litros sólo en el mes de marzo. Desde luego es algo que no es común, pero tampoco raro; no obstante, lo normal es una media de unos 2.200 al año, que suelen caer a lo largo del invierno, teniendo una larga sequía en verano. Lo que indica una alta torrencialidad. En algunos años las lluvias superaron los 4.000 litros, son el caso de los años 2.009 y 1.989.

 Pero Grazalema no es solo famosa por las precipitaciones, sino que con mérito expande su nombre por todo el panorama nacional. Uno de los principales (méritos) es dar nombre a una serranía, y su consiguiente parque natural, declarado en 1.989 por la Junta de Andalucía, y que además tuvo el mérito, junto con Ordesa y Monte Perdido, en ser la primera Reserva de la Biosfera que la UNESCO declaró en España. También estuvo a punto de ser parque nacional en época republicana, pero todo quedó en nada. El culto al abeto endémico, que es la joya del parque y del pueblo, queda patente en una de las plazas principales de la localidad, donde se puede observar con porte señorial, solitario, en paraje donde se pueden observar un bello ejemplar; y dos vistas interesantes: una primera desde un balcón donde se logra ver la serranía, y otra donde se ve al pueblo, junto a su montaña, y sus bosques. También la urbe destacó por ser zona de bandoleros famosos, al igual que cualquier serranía andaluza. Aquí destacó el Tempranillo, quien se movía por la zona rondeña amargando la vida a muchos de aquellos que se internaban por estas tierras. Ciertamente, el tiempo le hizo convertirse en mito.


  Todo no son lluvias, bosques y bandoleros. Y aunque centrado en la vecina población de Villaluenga, Grazalema también participa activamente en la producción de unos quesos que han ganado merecida fama en los últimos tiempos: el Payoyo. Variedad sacada de la leche de oveja payoya, endémica de éstas montañas. Pero es otro producto el que se lleva el estrellato: sus famosas mantas y ponchos. De calidad suprema, y que sirven para abrigarse en tan frías tierras montanas.


 También goza la localidad de un urbanismo de origen andalusí perfectamente conservado. Siendo una de los pueblos blancos más conocidos de la famosa ruta sureña. El encalado roza, en muchas ocasiones, la exageración, pero nos traslada a una suerte de Belén navideño. Recomendaría terminar viendo uno de los principales monumentos de Grazalema: la iglesia de la Aurora. De piedra vista, y que se mimetiza con el fondo montañoso. Con el sol, la plaza que sirve de antesala a la iglesia, se llena de terrazas de bares y bullicio. Con la lluvia, al atardecer, sólo se oye el golpeo de la lluvia contra el suelo. El silencio domina todo, la plaza, y las estrechas calles que la circundan. Un saludo desde el sur.








sábado, 30 de marzo de 2013

Semana Santa Gaditana


 Ha pasado ya un año la Semana Santa pasada, la del Bicentenario, la de la Magna. Y hace un año prometí hablar de la fiesta gaditana. En aquel momento hablé de la Pasión isleña, hoy lo voy lo a hacer de la de la capital. Aunque en cierto modo ambas tienen su parecido, hay que destacar dos diferencias claves, que alejan a las dos, y a la gaditana con el resto: el uso del paso de horquillas, y el modo de carga. En el primer caso, las horquillas son las que marcan el ritmo y la forma de andar de los cargadores, y son llevados por los cuatro (en paso de Misterio) o seis (los de la Virgen) por los Maniguetas, escoltas del paso, por decirlo de algún modo. En el segundo, hay que destacar que en la Tacita, los palos de carga se distribuyen longitudinalmente, y caen sobre los hombros, como en Málaga, pero con los cargadores por dentro.  Esto lo diferencia del resto de Semanas Mayores de la Andalucía occidental. Además suelen caer diréctamente al hombro, sin cojín ni nada que amortigüe el peso.

 La imaginería gaditana tiene un componente mayormente barroco, y tiene por regla general bastante antigüedad (un par de siglos), y valor artístico. Las cofradías por lo general tienen varios siglos de existencia, siendo la decana la de Veracruz, la cual sale el Lunes Santo, y cuyo origen se sitúa en el año 1.566. Y la más nueva es la del Despojado, que "debutó" en el año 2.007. Al igual que lo comentado hace un año sobre la Pasión isleña, en un principio, las procesiones se hacían con parihuela, al igual que en la mayoría de Hispanoamérica. La importación de los actuales pasos, se debe, sin duda a la enorme influencia sevillana a lo largo de Andalucía occidental. No obstante, aquí los pasos se adornan de forma algo más austera, para lo que es el sur de España. Y es la madera vista lo que suele abundar. Asimismo, el barroquismo de los relieves es lo normal en la semana mayor gaditana.

 Termino aquí, sin dar mayores explicaciones, ni ideas del tema, pues tampoco soy un entendido. La única pretensión que busco, al igual que con el artículo del año pasado de la "Semana Santa Isleña", es el dar a conocer, a mucha gente de afuera las fiestas locales de una comarca rica en formas artísticas de más diversas formas. Un saludo desde el sur.











domingo, 24 de marzo de 2013

El Palacio del Rey Don Pedro.

Vestíbulo
 Es Semana Santa, y la ciudad de Sevilla es el centro cofrade andaluz por excelencia. No obstante, si se opta por visitar algún monumento de la localidad, mi recomendación empieza por los Reales Alcázares. Excelente grupo de palacios que forma un ente monumental único en los terrenos del rey Al Mutamid, rey taifa de Sevilla. Junto con la enorme Catedral con su Giralda y el Archivo de Indias, los alcázares forman la milla de oro monumental de la ciudad hispalense que le valió para se declarara a la urbe como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. 

 Como ya he dicho, la pluralidad de palacios que abarca, y lo enorme de cada uno, hace que opte por explicar primero el más popular de ellos: el del Rey Don Pedro. Hay que explicar que aunque a primera vista nos engañe, por su aspecto árabe podría tratarse de un palacio del antiguo rey moro; pero no, la casona es de origen cristiano, castellano para más señas. Pero resulta que en la larga Reconquista española era normal que musulmanes, cristianos y judíos convivieran de forma más o menos pacífica. Y era normal que cristianos, ya sean obispos o reyes, encargaran alguna edificación a alarifes y albañiles musulmanes que se quedaban a vivir en territorio cristiano, eran los llamados mudéjares. 

Patio de las Doncellas
 Una bella fachada nos recibe en el llamado Patio del León; en el interior, tanto el vestíbulo como los distintos patios llaman la atención. Alguno como el de las Muñecas, tiene origen taifa, de la época de Al Mutamid, y sus columnas fueron traídas desde la Córdoba decadente postcalifal, sustraídas probablemente de algún palacio de la ciudad. O el de las Doncellas, restaurado recientemente, y donde se han vuelto a recuperar sus jardines, con sus naranjos semienterrados para que el rey Don Pedro tuviera a la altura exacta de su olfato el olor a azahar. Tanto patios como habitaciones están llenas de lujos: mármoles, azulejerías, etc. Las estancias dan paso a los extensos jardines, o a otros palacios, como el Gótico. 

Patio de las Muñecas.
 Una forma de vida sibarita, vivida por un rey de Castilla; tal vez, el reino más sobrio y espartano en sus formas, de toda la Europa medieval. Por ello, y por su tolerancia con los judíos (a los que los puso al frente de la economía del reino), el rey Don Pedro, apodado el Cruel, de forma injusta por la propaganda Trastamara, fue apartado del reino, y asesinado por Enrique II. Su principal error en la guerra contra éste último fue no cumplir sus promes as con sus aliados ingleses y portugueses. Mientras que el Trastamara pagó religiosamente a sus amigos franceses (Du Gluesclin), y aragoneses. Todavía el palacio se usa como residencia de los actuales Reyes de España cuando acuden de visita a Sevilla, así pues se considera un palacio oficial. Un saludo desde el sur.




Fachada del palacio



Vestíbulo.

domingo, 17 de marzo de 2013

Sendero del Talco


 Las tierras andaluzas siempre sorprenden por un paisaje que puede variar tanto climatologicamente, como en vegetación, en población y urbanismo, en un corto espacio de terreno. La palma en este sentido se la llevan las dos provincias más orientales de nuestra comunidad autónoma: Almería y Granada. En ambas se puede pasar del desierto a la montaña, y al bosque, cambiando solamente de ladera. Es el misterio que sorprendió al propio Washington Irving, quien llegó a afirmar que no se explicaba la riqueza, esplendor y exotismo de los jardines plantados por el hombre, que contrastaban con los montes pelados circundantes donde no crecía nada. Tal vez desconociera el ilustre escritor que en realidad, aquellos montes tuvieron bosques, que evidentemente, fueron arrasados.


 Pero no es a Granada a donde vamos, sino al noroeste de Almería. En otra tierra de montes "pelados", encontramos un antiguo camino minero que unían las poblaciones de Lúcar y Somontín con las minas del Talco. El paisaje es digno de conocer, y de fotografiar, pues parece un lugar exótico, y cualquier instantánea puede llegar a engañarnos y a hacednos pensar que estamos en el Atlas marroquí, en lugar de un rincón de las sierras Béticas, por otro lado muy parecidas a las anteriores. Las zonas bajas de las montañas del sendero transcurren, como es común en Almería, entre una gran aridez; pero la presencia de numerosas ramblas con agua a poca profundidad de la superficie, permiten el crecimiento de un curioso bosque de ribera, a pesar de que no hay río. Álamos y tarajes comparte espacio con las cañas y algún que otro matorral adaptado a los cambios súbitos de humedad. En otoño el amarillo de las hojas de ambas especies vienen a embellecer el panorama. En el siguiente estrato de paisaje, a mayor altura, empiezan los bosques de pinos carrascos o de Alepo, a ocupar amplios espacios de la montaña. Siendo raquíticos cuanto más cercanos a la base del monte, o si está en plena solana. En cambio en la umbría el bosque adquiere mayor entidad. Otras especies vegetales acompañan en el lugar, probablemente, las originarias, como acebuches, y algún chaparro que lucha por agarrarse a un terreno escaso en suelo, y generoso en pendientes. No obstante los pinos también son originarios de la zona, aunque su población se ha expandido de forma artificial. 

 La zona goza, además de cierta riqueza faunística, en un paseo pudimos observar una culebra de escalera, aquí fotografiada. Y según me comentaron, en las zonas más altas, donde la nieve hace acto de presencia, al menos, un par de ocasiones al año, se detecta la presencia de la cabra montés, con generosas poblaciones. En estas mismas cumbres, en sus cercanías, se observan también bosques de cedros del Atlas, sin duda, procedentes de alguna repoblación. Curiosamente, la zona no tiene protección alguna, y solamente la Diputación de Almería, ofrece información sobre un sendero habilitado por ellos, y organiza excursiones con el fin de fomentar la zona. Pero se queda escaso, un paisaje tan exótico, donde se puede observar tres tonos de colores: marrón, verde y blanco. Del desierto en la base, los bosques en las laderas, y la nieve en las cumbres; merece cuanto menos, tener algún grado de protección, aunque sea en el escalafón más bajo. Un saludo desde el sur.











domingo, 10 de marzo de 2013

"Españoles" por el mundo.

  Que con la crisis que tenemos, encima haya gente que quiera ser española tiene el mérito intrínseco del monje al que le gusta flagelarse. Pero aunque nos cueste creerlo, hay muchas circunstancias peores que la nuestra. En otros casos, la cosa sorprende, porque en teoría deberían de estar mejor que nosotros. En fin, en estos tiempos de independentismos varios, es bueno saber que todavía hay gente por ahí fuera que nos quieren...aunque sea por conveniencia. Los pongo en un orden que creo más numeroso de personas a favor, asociaciones o directamente por su importancia en el país o región que se trate. Ahí van:

 - Portugal: Nuestros vecinos lusos con los que siempre nos hemos liado a tortas, ahora tienen objetivos y problemas comunes a los nuestros (en realidad, como siempre). Solo que ahora, con la crisis, y con un mayor conocimiento entre las dos naciones, hay 46 % de portugueses dispuesto a una unión ibérica, de tipo federal. En el caso español la cosa desciende casi hasta el 30%. Al revés que antiguamente. Para mi entender, puede ser unión fructífera y hasta deseada, pues ambas saldrían ganando en un mercado que ya es común. Cada vez hay más asociaciones iberistas en cada lado de la frontera. Todo viene mejor explicado en la entrada de éste mismo blog "El Iberismo".

 - Cuba: Ésto sí que fue una sorpresa en mi búsqueda por el océano de Internet. Que haya cubanos que aún quieran ser españoles roza lo surrealista, porque hace ya, más de un siglo que España abandonó la isla, y porque siempre es contraproducente por parte de nadie el querer perder una soberanía en beneficio de una nación que puede parecer invasora. No obstante, y a pesar de los inconvenientes antes mencionados, y de la enorme distancia, hay un cierto porcentaje de la población que quiere ser una comunidad autónoma de España. Todo ello planeado para hacer un referéndum una vez desaparecido el Castrismo. Tal vez el hambre, el miedo a otra dictadura o a la inestabilidad politica, y las malas circunstancias de la noble nación cubana anime a algo como ésto. Pero que en mi humilde opinión no tiene demasiado futuro, pues nadie vende, como dije su soberanía a precio tan barato.

 - Sahara Occidental: En este caso, sí que hay que aclarar un punto clave: la antigua provincia africana sigue siendo de pertenencia española según le ley. Aunque no lo es en la práctica, ya que se encuentra ocupada por Marruecos. Pero es un robo en toda regla del país vecino, y una afrenta que España no ha tenido huevos de solventar (como lo de Gibraltar). Nuestro país nunca concedió la independencia al pueblo saharaui, aunque se lo debiera haber dado desde un principio, ya que la retirada española se hizo ante población y tropas marroquíes. Aumenta con el paso del tiempo el número de ciudadanos que desean una vuelta a España. Sea como fuere, otra cuestión enconada para la diplomacia española con difícil solución.

 - Ifni: Esto sí que es para ponerse las manos en la cabeza. La noticia sigue así: En septiembre de 2007, antes de las elecciones de Marruecos, varios manifestantes derribaron varias banderas alauitas, e izaban algunas españolas. Ellos tienen la conclusión de que con España se vivía mejor.  Ver para creer.

 - Guinea Ecuatorial: Con la dureza del régimen de los Obiang, Mguema y cía, algunos de los guineanos han preguntado a ciertos españoles visitantes: ¿Oye, esto de la independencia dura mucho?. No obstante, la censura ha hecho que haya habido poco movimiento en éste sentido.
 - Font-Romeu: Este es un pueblo francés de la Cerdaña, que votó por pasarse a España. Aunque sin efecto legal, la medida aprobada en pleno por el Ayuntamiento, sirvió para protestar contra el olvido del estado francés con los pueblos de la zona. Aunque realmente no quieran ser españoles, la anécdota es, al menos, curiosa.

 Un saludo desde el sur...de España.

 

domingo, 3 de marzo de 2013

Puellae Gaditanae.

 Han pasado ya los carnavales, de los Jartibles incluído, y más de alguna copla han caído a La Caleta, y otras muchas a las gaditanas. Pero al parecer la cosa viene de lejos, y cuando aún no existía la playa caletera (era un canal por aquel entonces), ya el Julio Pardo o el Quiñones de la época cantaba a las mujeres de Cádiz. De ello dan fe los miles de escritos y testimonios que llegaron a la ciudad de las Siete Colinas, capital de un imperio que dejaría marcada a Europa para siempre. La fama de las bailarinas gaditanas llegaba a todos los confines del Imperio Romano, y se exportaban tanto como el propio garum, pero ¿por qué?

 Hay que aclarar, que como en todo, al final, el tocino se tiende a confundir con la velocidad; y que al igual que con el vino la denominación de origen no se limita a una sola ciudad. En éste caso, se les llamaba gaditanas a todas las que vinieran de la Bética, aunque esto venía a remarcar la fama de la Tacita en este plano. Éstas compartían fama con las bailarinas sirias y competían, sino directamente, casi, con las egipcias. Todas tenían en común los exóticos bailes de carácter oriental, pues no hay que olvidar que en Gades aún tenían muy cerca las costumbres y orígenes  fenicios y púnicos. Probablemente mezclaran danzas tradicionales de la zona, íberas o tartesias, con las orientales antes mencionados. Muchas fiestas del imperio tuvieron en su haber el uso de éstas vedettes de la época.

 Sin embargo, aunque no se diga, su fama de bailarinas se debió, en gran parte a los sensuales bailes en los que no escatimaban posturas algunas con la que entretener a los comensales del convite de turno. Tampoco es que bailaran con una capa de oso, precisamente... Digamos que aquellas comilonas con bailarinas eran lo más parecido a una despedida de solteros actual, con un grupo variopinto de strippers. Pero en aquellos tiempos iban todos juntos: matrimonios con hijos, parejas...era otra forma de pensar. No obstante, no todos disfrutaron de las "virtudes" de las bailarinas: Marcial y Juvenal pusieron de barriobajeros y afeminados a aquellos que disfrutaron de ellas. En todas las épocas cocían habas, y es que no hemos inventado nada, a. Un saludo desde el sur.


Teatro Romano de Cádiz.

sábado, 23 de febrero de 2013

La colonización fenicia.

 Es un tópico decir que Cádiz es la ciudad más antigua de occidente, más que las propias Atenas y Roma. Tanto, que al igual que éstas, su fundación está envuelta en las brumas de las leyendas. La Tacita de Plata es una de las localidades españolas que tienen por fundador al semidiós griego: Hércules . También los atlantes participaron, Tartessos, y hasta los Pueblos del Mar, misteriosa civilización de la que todos los textos antiguos hablan, pero que nadie sabe de donde vinieron; todos ellos participan en la mitología propia de La Tacita. Sin embargo, hasta la propia fundación histórica, la real, está envuelta en la polémica, por su temprana fundación: el 1.104 a.c. Y el pueblo que hizo ésto posible era el fenicio.
 
 Hasta hace poco no se han descubierto restos fenicios arcaicos, anteriores al VIII a.c. en Cádiz. De hecho se pensó que la fecha de fundación era puro mito, y cierto es, que todavía no está aclarado del todo; pero hoy en día se piensa que los textos decían la verdad. No obstante, se han encontrado restos en el solar del Teatro Cómico, y en la zona de la Calle Ancha, donde se certifican vestigios de, al menos, el siglo IX a.c. Pero tal vez lo más interesante, es el hecho de que haya podido averiguarse que hubo una catástrofe en el Cádiz fenicio arcaico, y que tuvo que ser reconstruido, lo que podría explicar la escasez del periodo más antiguo. Todo, al parecer, se debió a un incendio que arrasó con buena parte de la localidad.
 
 Pero...¿Por qué vinieron lo fenicios desde lo que hoy es el Líbano, hasta lo que en aquel periodo era el fin del mundo conocido?. La explicación sencilla puede achacarse a que se debió a la conquista persa lo que hizo que se echaran al mar en busca de mayores territorios, al igual que sus competidores griegos. Otra es el carácter netamente comercial de la civilización en sí, que buscaba comerciar con los indígenas de los distintos lugares... siempre menos avanzados que ellos, con lo que lograban acuerdos comerciales ventajosos para el pueblo semita. Pero no hay duda de que Tartessos ya era conocido en aquellos tiempos, y eran famosas sus naves que recorrían la Ruta del Estaño hacia las islas Británicas. Sea como fuere, la mayor parte del origen fenicio español correspondía a la ciudad de Tiro, lo que implicaba el hecho de que era extraño una fundación en Europa Occidental antes del siglo VIII a.c. Aún así, hay ejemplos como el de Medina Sidonia, cuyo apellido delata el origen de navegantes de Sidón, la competidora de la anterior ciudad mencionada. Pero fueron tirios los fundadores de Cádiz, Gadir entonces, que venía a significar fortaleza o recinto cerrado. Tras probar varios sacrificios fallidos con animales en varios puntos de la costa española, llegaron a unas islas que se correspondían con el gusto de los comerciantes fenicios: islas bien protegidas, en un estuario que facilitaba la entrada con el comercio anterior. Y donde el sacrificio animal salió al gusto de los sacerdotes. Allí mismo se fundó un templo que con el tiempo se haría famoso: el de Melkart o Hércules. En la actual Isla de Sancti Petri. En el otro extremo, se fundó la ciudad de Cádiz (en aquel entonces las dos islas estaban unidas). En dicho santuario pondrían los pies famosos personajes de la historia como Aníbal o Julio César.

 Los restos del Cómico se han demostrado espectaculares, algo que no ha pasado desapercibido por nadie, ni siquiera por revistas tan importantes como National Geographics Historia, que el mes pasado le dedicó un reportaje. Ahora parece ser, y según el Diario de Cádiz, que se prevee un proyecto interesante con dichos restos. Esperemos que sea así, y no acaben como muchos otros, sin que nadie sepa que por donde pasan hay las ruinas de la ciudad más antigua de Occidente. Un saludo desde el sur.
                                                            Restos de Doña Blanca.
 

domingo, 3 de febrero de 2013

Mirando al pasado.

  Mi blog se llama Mirando al Sur, pero hoy  vamos a mirar al pasado, de hecho, lo hacemos todas las noches, y todos los días. Es cierto que todo lo que vemos lo hacemos con retardo, pues tanto la luz, como el sonido, tiene una velocidad, y éstas llegan con más o menos retardo según en el medio en el que nos encontremos, líquido o sólido. Para empezar un ejemplo que viene a clarificar de lo que estamos hablando hoy, cuando vemos un relámpago, al tiempo suena el trueno, el cual, tardará más o menos en llegar a donde nos encontramos, según la cercanía del mismo.
 
 El caso es, que siempre que miramos al cielo, miramos al pasado, incluso de día. Porque la luz del sol tarda en llegar unos ocho minutos a nuestro planeta, y cinco horas a Plutón, ese que no se sabe, si es planeta o no. De noche la cosa tiene más enjundia aún, porque las estrellas se encuentran aún más lejos. Así pues, la luz tarda muchos años más en llegar, hay un ejemplo gráfico en un libro que leí en cierta ocasión: es como si al mirarte al espejo, te vieras con catorce años menos, por ejemplo; te ves en la infancia o en la juventud, por decir algo. En el caso de las estrellas, la más cercana a nosotros, después del Sol, es Alfa Centauri, que se encuentra a unos cuatro años luz. La Vía Láctea tiene de un extremo a otro unos 90.000 años luz, y la galaxia más cercana, la Nebulosa de Andrómeda, está a dos millones de años luz de nuestra posición. Pero se han descubierto galaxias más lejanas que se encuentran a unos 10.000 millones de años luz de nosotros, es decir, que estamos viendo ahora, como eran, incluso, mucho antes, de que naciera nuestro Sistema Solar. Aunque hace poco el Telescopio Hubble pudo detectar la imagen de galaxias a más de 13.000 millones de años, "poco" tiempo después del famoso Big Bang.

 Con respecto a ésto último, parece ser que el Universo se encuentra en expansión, pero sobre el origen de la materia, el porqué de la explosión, y que pasará en un futuro, no se sabe nada, todo es puro misterio, y todo lo que se pueda decir, es pura especulación. Así como la presencia de otros universos, ya sean paralelos o haciendo el pino puente. El caso es que de un modo u otro, nos encontramos viajando en el tiempo, ya sea para mirar hacia arriba, momento en el que vemos el pasado, o miramos para el frente, hacia nuestra vida, en el que nos encontramos en un constante viaje al futuro, que es lo que es, el presente, al fin y al cabo. Es una entrada muy filosófica, y en un principio, poco relacionado con nuestra tierra; pero al fin y al cabo, la primera escuela de Astronomía en España, se fundó en el Castillo del Pópulo en Cádiz. Un saludo desde el sur.


 
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domingo, 27 de enero de 2013

La semana que viene sigo escribiendo.

Por cuestiones gripales no he podido entretenerme esta semana en escribir ningún artículo, ya que los medicamentos me dejan adormilado y con pocas ganas de pensar. Siento las molestias, y saludos a todos.

domingo, 20 de enero de 2013

El Casino Gaditano.


 Llegan las primeras pestiñadas, erizadas, y demás degustaciones propias de los carnavales. Todas celebradas en un una plaza muy concurrida, la de San Antonio, y con una serie de edificios de cierto valor artístico, que han sido, en el mejor de los casos, valorados recientemente. Uno de ellos se encuentra situado en una esquina de la plaza con la calle Veedor, su fachada, pese a la belleza decimonónica, y su aspecto acogedor, es una mera sombra de lo que uno se puede encontrar en el interior. Algo muy típico de ciudades como Cádiz, y las de la bahía que la circunda, donde pese a la belleza de ciertas fachadas, es en los interiores donde se puede encontrar lo espectacular y de más valor de la edificación de turno. El monumento al que me refiero es al Casino Gaditano.
 
 Poco conocido, incluso a nivel local, es sede actual del Ateneo Gaditano, y aún sigue haciendo las funciones de casino en la ciudad, pero en una clara decadencia de su actividad. Hay que especificar, que el término casino en el castellano, y en muchas zonas de nuestra comunidad andaluza, no tiene porqué referirse a un salón de juegos y apuestas, como por ejemplo, ocurre en Las Vegas, o en el de Mónaco. Sino que en la mayoría de las ocasiones, y sobre todo en los pueblos, se refiere más a un club de recreo donde se juntan a conversar, jugar a las cartas o al billar, o a realizar actividades, un número limitado de socios. Es muy típico encontrarlos en las plazas más céntricas de las localidades pequeñas, sobre todo de corte agrícola. En cambio, el de Cádiz, es una reminiscencia de otros tiempos, y hasta hace poco quedaban dos en la ciudad, el militar, que se clausuró hace unos años, y éste de la Plaza de San Antonio. Para hacerse de una idea de lo que fue el edificio en el siglo XIX, hay que pensar en la imagen tradicional que ofrecen las películas o dibujos animados en la "Vuelta al Mundo en 80 días", de un club de intelectuales, ricos comerciantes y autoridades al más puro estilo londinense, que se reunen para formar tertulias (de política o literarias entre otras), jugar al billar, y realizar bailes entre otras opciones. Hay que pensar que en el Casino Gaditano, fue visitado por muchos personajes históricos como: Alfonso XIII, Pemán, Falla, Moret, Castelar o Alcalá Galiano, quien la definió como "La Casa Otómana"; todos dejaron su firma en el libro de visitas. Aunque no todo era diversión, pues la entidad siempre se caracterizó por la solidaridad que repartió entre los menos afortunados, siendo las campañas más notorias la de los heridos de las Guerras de África o en la del 98.
 
 El edificio, aparte de por su historia es llamativo en aspecto. La fachada condensa todos los elementos típicos de la arquitectura isabelina, aunque aplicada en un edificio anterior, probablemente de corte neoclásico. La presencia de almohadillado en ciertas paredes de la primera planta, las decoraciones, columnas, la balaustrada de la azotea, nos chivan la reforma decimonónica. Pero es el interior el que deslumbra: el salón principal está plenamente inspirado en La Alhambra de Granada, y tiene una decoración neomudéjar que bien recuerda a la imagen típica de muchos clubes del Magreb colonial. No es sólo la arquitectura, la decoración también participa del exótico espejismo, como es el caso de las alfombras y sofás. Los materiales también son nobles: mármoles genoveses y maderas importadas para el mobiliario. Las salas cercanas aunque bellas son deslumbradas por el patio central, no obstante merecen ser visitadas. También es recomendable, si se puede, subir las escaleras y llegar hasta la biblioteca, llena de volúmenes antiguos. Y ya si han terminado empachados de tanta belleza, puede uno aprovechar para comerse algunos ostiones en tan señaladas fechas. Un saludo desde el sur.
 
 


 
 

martes, 15 de enero de 2013

Un rincón de Italia en Cádiz

 He de decir que hace poco visité la población de Bornos, y aunque ya iba con la intención de ver en persona ciertos monumentos renacentistas que unos pocos me aconsejaron, lo cierto es, que no esperaba en absoluto encontrar el grado de monumentalidad y buen gusto reflejado en algunos de los rincones de la localidad. Me llevé, como siempre, dos impresiones distintas: una primera, que es la de siempre, de profunda decepción en cuanto al poco valor turístico que se le dan a semejantes monumentos. La segunda, como ya dije, es de sorpresa agradable.
 
 Bornos es un pequeño pueblo de unos 8.000 habitantes que se encuentra situado en las cercanías de Arcos de la Frontera, de la que difiere en todos los sentidos: si la última está encima de una peña, la primera está bajando una ladera, y se accede desde arriba; si Arcos es gótico, Bornos es renacentista; y las calles de la primera son tortuosas, de herencia árabe, mientras de la segunda, se hereda el ideal urbano del XVI, de calles ortogonales. Pero volviendo a Bornos, es digno de mencionar el Convento, ejemplar vetusto de arquitectura renacentista, y que hoy es un instituto de secundaria, lo que limita en exceso las visitas en los fines de semana, ya que éste se encuentra cerrado. A cambio, uno puede visitar, si se da un pequeño paseo de un cuarto de hora, más o menos, el Castillo de Fontanar, nombre que tal vez se deba a las fuentes que se encuentran en sus jardines. También se le denomina Palacio de los Ribera, por aquellos dueños que restauraron el castillo árabe para reconvertirlo en su particular mansión. De la fortaleza mahometana queda alguna que otra torre justo en frente de la iglesia principal de la localidad. El resto se reformó en un estilo plateresco que afecta desde la decoración de las fachadas y jardines, como a la propia arquitectura.
 
  En ciertos rincones, como en el patio de interios, de armas presumiblemente, de la parte más antigua del castillo, parece que se puede otear a algún espadachín del tipo Alatriste. También es de herencia hispánica la decoración plateresca de la Torre del Homenaje. Pero no obstante, fuera de la propia fortaleza, pero no de sus muros, en los jardines, domina la moda europea, italiana concretamente. Los arcos con hornacinas, pintadas de rojo, o las estatuas clásicas sirven de ejemplo. Otros rincones de los jardines nos trasladan a un rincón sevillano, como cierto muro que recuerda a los "Grutescos" del Alcázar de la capital hispalense, o una plazoleta adornada con azulejos con una fuente en el centro.
 
 La visita, aparte de gratis es rápida, salimos pronto, pues ésta joya, es hoy una especie de parque, en el que te fichan enseguida (ya digo que el pueblo no está acostumbrado al turismo). Tal que salimos encontramos la torre plateresca antes mencionada, en cuyas ventanas sin acristalar, se pueden observar el abandono de los interiores. Salvo la planta baja, que es un centro para la tercera edad. Al menos, terminamos con buen sabor, justo en frente es recomendable tomarse unas tapitas en el bar existe en esa plazoleta. No les digo el nombre, pero sabrán cual es, pues es la única. Un saludo desde el sur.

 
 
 Pd: Debajo, distintas imagenes del palacio.