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domingo, 2 de octubre de 2011

El último bosque de llanura

   Por muchos es conocida la leyenda de las doce pruebas, en la que Hércules le roba el ganado al rey Gerión, un ser con tres troncos y otras tantas cabezas; eran unos bueyes sagrados para unos monarcas que se suponían tartésicos, un mito que hoy día se suele situar en tierras gaditanas. Sea o no verdad el mismo, lo cierto es que ésta historia viene a confirmar una tradición que aún hoy día se conserva en la provincia de Cádiz: la ganadería de reses bravas. Cuyo origen, probablemente se remonte a varios milenios (me refiero a la cultura ganadera vacuna, no a la raza en sí), la razón es bien sencilla: lo incultivable del terreno de la campiña suroeste gaditana. Aunque a primera vista nos engañe, pues gran parte del año las praderas de ésta tierra tienen un rico herbazal que llega a alcanzar alturas considerables, sino ha sido frecuentado por los toros, y se mantiene con un color verde intenso en épocas de lluvia (y periodos posteriores), la tierra es muy arcillosa, y por tanto tiende al encharcamiento fácil, llegando a formar auténticos cenagales en invierno, mientras permanece árida y polvorienta en verano (periodo de sequía anual). Ésto es debido a la plasticidad de la arcilla, que tiene nula porosidad, y no permite que el agua de lluvia filtre al interior, formando multitud de lagunas temporales, de las cuales la más famosa era la Janda (antes, la mayor de España), que se secan en periodo estival por causa de la fuerte evaporación. Por ello se hacen impracticables los cultivos, salvo algunos arroceros, y otros en las cercanías de la costa, como en el caso de Chiclana y Conil, teniendo los habitantes de la tierra que subsistir con la ganadería vacuna, siendo, por otro lado, de lo más rentable, pues a hecho rico a un buen puñado de terratenientes. Entre ellas se encuentra, por ejemplo, la famosa ganadería de Torrestrella, de Medina Sidonia. 

    La falta de cultivos ha salvado a muchos terrenos de gran valor ecológico, este lugar, se protegerá como zona de especial conservación (ZEC), dentro de la Red Natura 2000, que protege territorios a nivel europeo un territorio que se encuentra en el triángulo Chiclana, Medina y Tarifa. Ésta vasta extensión ocupa terrenos mayores que muchos parques naturales vecinos, unas 26.476 hectáreas, en las que caben multitud de ecosistemas. Que se pueden dividir, a groso modo, en varios:

    -   Pastizales anuales, o más conocidas como praderas, que tienen un acusado ciclo estacional, que viene marcado por unos periodos muy diferenciados de lluvias, siendo abundantes las precipitaciones entre mediados de octubre y finales de febrero, mientras hay una pertinaz sequía entre mayo y septiembre; los meses intermedios varían en función de la generosidad del año climatológico. Son anuales, porque crecen y se desarrollan en las épocas húmedas, mientras se agostan en las secas. Manteniendo dos colores diferenciados entre el verde y el ocre, según la estación en que se visite. Son muy características las distintas clases de tréboles. Éste es el hábitat ideal para muchos animales esteparios, como las avutardas, sisones, liebres, etc. Y es tal vez, el ecosistema que más porcentaje de terreno ocupe de la zona LIC (Lugar de interés comunitario). Hay que decir, como curiosidad, que por donde el ganado no ha pasado, las hierbas pueden alcanzar incluso alturas de dos metros, aunque son escasas las zonas que quedan así.

    -   Bosques de acebuches, tal vez los más importantes de la zona. La provincia aún conserva la mayor concentración de éstos olivos silvestres de la península, y un bosquete, en las cercanías de Tarifa, con ejemplares que tienen algunos milenios de edad, clasificándose como una de las forestas más antiguas de España. Tienen, en su mayoría, forma adehesada, abierta, con cierto parecido a las sabanas africanas; de hecho se han encontrado formaciones parecidas en la zona del Sahel entre árboles del género olea (acebuches y olivos) y hierbas de la misma familia que las gaditanas, siendo probablemente, un ecosistema que hemos heredado de periodos más cálidos. Al igual que las praderas, son un ecosistema rico para la fauna esteparia, pudiéndose encontrar aves tan interesantes como el elanio azul, la cigüeña negra o el buitre leonado. También hay que decir, que éste es terreno de expansión del águila imperial ibérica, un ave muy amenazada de extinción.

   -  Lagunas y encharcamientos anuales, aunque no se han valorado suficientemente, y muchas veces se han denostado, desecándose gran parte de ellos, aún forman uno de los ecosistemas más importantes de la zona, y el más rico en fauna. En ellas, se da el curioso contacto entre la fauna acuícola, como es el caso de los distintos tipos de garzas, cigüeñas, ranas y galápagos, y animales que pertenecen al mundo de la estepa o los bosques, según se encuentre situado el humedal. Permanecen con agua en invierno, mientras se secan en verano. Son destacables la laguna de la Janda (de la que hablaremos en otra entrada) y un palmitar inundable que se encuentra en las cercanías de Tarifa, y que tiene un aspecto muy exótico, pues ver las pequeñas palmeras rodeadas de agua nos traslada a lugares como el Chaco paraguayo.
 
   -  Zonas de matorrales y arbustos, en su mayoría aromáticos, es éste un ecosistema muy típica de toda la región mediterránea, y aquí también se encuentra presente. Es zona preferente para la fauna mediterránea de pequeño tamaño, como conejos, zorros, etc.

   - Bosques de alcornoques, los de mayor porte y frondosidad, formando bosques islas muy interesantes, en la que conviene destacar el que existe entre Medina Sidonia y Chiclana de la Frontera, en la zona del Junco Real, Cañada de los Marchantes o Pago del Humo, por decir algunas zonas. Alcanza éste bosque tal grado de conservación que actúa como un vergel para muchos animales forestales que no existen en los alrededores, como por ejemplo: cuervos, azores, picos picapinos, etc. También existen en su sector más oriental, pegado ya, al parque de Los Alcornocales, siendo puente de unión entre la fauna de campiña y la del bosque. Se encuentra muy bien conservado, y hasta hace pocos años era accesible a su interior, en los que daba la sensación de encontrarse en un paraje serrano por su frondosidad, y no en las cercanías de una ciudad tan turística como Chiclana.

   - Bosques de pinos piñoneros y eucaliptos, que tienen formaciones, normalmente pequeñas, ya actúan como dormideros de muchas aves, pues son los únicos bosques en muchas zonas, alcanzan muy pocas hectáreas, pero muy valiosas para la fauna.

    - Los ríos, aunque abuntantes en el territorio, tienen escaso caudal, pero son muy valiosos, sobre todo en época de sequía, pues al no secarse, sirven de bebedero de la fauna local. Además, permite la presencia de animales de ribera, como los martines pescadores, abejarucos, galápagos, e incluso algunas nutrias, que también coloniza varias lagunas.

     Cierto es que me he extendido demasiado para algunos, y me he quedado escaso de datos para otros, sin embargo, no me gusta dar una lección magistral sobre éste bello territorio, sino dar a conocer su valor, pues es una zona bastante desconocida, incluso para los lugareños. Es curioso, que con la presencia de tan importantes ecosistemas, y de una rica y variada fauna no se haya protegido como parque o paraje natural. Pues tiene una rica red de cañadas y veredas que permitirían su fácil acceso de cara al senderismo, pues sería sencillo, incluso para ir con niños al tratarse de un terreno extremadamente llano. Sin embargo, han quedado relegados en su mayoría como cotos privados de caza, o terreno para las reses bravas, algo que se puede mantener aún protegiéndolo con alguna figura legal. Pues no es ésto lo que me preocupa, sino la fiebre de los campos de golf que venimos padeciendo la provincia desde hace un par de décadas. Ésto sí sería una catástrofe que empobrecería la fauna, e incluso los recursos de los ciudadanos de la zona, pues a pesar de las generosas lluvias invernales, no hay que olvidar que las sequías también son frecuentes cada determinados años, y después vienen los cortes de aguas a determinadas horas. La protección de toda ésta zona haría justicia a una fauna y  flora que poco, o nada, tiene que envidiar a la de los parques vecinos. Un saludo desde el sur.

sábado, 24 de septiembre de 2011

El día de Las Cortes

   Aunque conocida como la Pepa, Constitución de Cádiz o de 1.812, lo cierto es que las primeras sesiones para su elaboración tuvo lugar en la vecina ciudad de San Fernando, conocida en aquella época como Isla de León, ya que su actual nombre lo adquiere gracias (en honor a Fernando VII), precisamente, por ser sede de dichas Cortes. Empenzándose el día 24 de Septiembre de 1.810, es decir, hace hoy doscientos y un años de tal suceso, y terminándose el día 19 de Marzo de 1.812, día de San José, apodándose, por ello, como "La Pepa". Aunque todo empezó mucho antes, con la entrada de los ejércitos napoleónicos de forma traicionera con la excusa de conquistar Portugal (una actitud, también, muy rastrera por parte de España). El caso fue que los soldados franceses le cogieron gusto a la península, y se quedaron en nuestro país, aparte de en Portugal. Y todo ello culmina con la fácil conquista de toda la piel de toro por parte de Francia, que salvo con algunas derrotas puntuales, como Bailén, fue casi sin sobresaltos. Puso así a Napoleón a gobernar como rey a su hermano Don José Bonaparte, apodado como "Pepe Botella", a pesar de que era abstemio. Mientras tanto, las Juntas de Gobierno, y la regencia huían cada vez más hacía el sur: primero Sevilla, y luego hacia la Isla de León (hoy San Fernando). E hicieron el papel del gobierno mientras la familia real estaba secuestrada en Bayona. Cuando todo hacía pensar que ambas administraciones tendrían que huir por mar hacia América, al igual que había ocurrido de modo deshonroso en Portugal, las tropas napoléonicas se quedaron estancadas en las marismas de lo que hoy es el parque natural de la Bahía de Cádiz, pues sus soldados no estaban acostumbrados a sus laberínticos caminos (donde no se sabe que es tierra o agua) y sus pesados cañones se hundían en el fango. Así pues decidieron hacer un cerco en tierra fime, en un paraje que aún hoy, se denomina Pinar de los Franceses (Chiclana de la Frontera). Como idea de la escasez de medios que disponía la ciudad isleña se cuenta la anécdota del día 4 de febrero de 1.810 cuando los restos de las tropas del Duque de Albuquerque, procedente de Extremadura, llegaron al Puente Suazo, que éstaba custodiado sólamente por un inválido en silla de ruedas, quien llegó a afirmar que por allí no pasaba nadie sin su permiso. Gracias a la ayuda externa de Inglaterra que protegía los frentes marítimos, y a los miles de voluntarios españoles, portugueses y británicos; la isla se convirtió en un bastión inexpugnable. El asedio duró tres largos años en los que dio tiempo a crear una de las primeras constituciones liberales y burguesas de Europa, cuya elaboración fue compartida entre Cádiz y La Isla de León, huyendo las Cortes de un lado a otro, según la cercanía de la fiebre amarilla. Fueron tiempos gloriosos (y duros) para ambas ciudades que supieron estar a la altura de las circunstancias. Convirtiéndose San Fernando por aquella época en la capital de la España libre, es decir, las islas de León y Cádiz, además de las colonias americanas y asiáticas. Las dificultades en los distintos frentes (sobre todo el ruso) y la contínua guerra de guerrillas en el resto de España (que consiguieron desmoralizar a los franceses), hicieron que Napoleón decidiera retirar sus tropas de la península.

    Hasta aquí, de  modo muy resumido, lo acontecido con respecto a aquel periodo en la ciudad, aunque no quería extenderme demasiado, había que situar primero en que se basa las fiestas de las que voy a hacer un poco de publicidad: del día de Las Cortes en San Fernando. Cada 24 de septiembre, se rememoran los hechos sucedidos en aquellos tiempos. Con varios actos: desfiles militares, de época, recreaciones históricas, ferias gastronómicas, exposiciones, degustaciones, fuegos artificiales, jornadas de puertas abiertas en monumentos, etc. Y aunque el forastero tienda a pensar que es una fiesta relativamente antigua, lo cierto es que es bastante nueva, pues fue instaurada allá por el año 99 o 2.000, como actos previos que servían de ensayo de cara al Bicentenario que tuvo lugar el año pasado; aún así, en muy poco tiempo, la fiesta se ha consolidado como si llevara toda la vida entre la población. Gracias a ella se da ambiente a la zona centro de San Fernando, demostrando que el casco histórico puede servir para algo más que para ser zona comercial. Así pues invito a todo aquel que pueda a acercarse alguna vez por estás fechas a disfrutar de éstos festejos, que cada año se alargan más (empezó siendo sólo un día, y ya van por cuatro). Y a rememorar el pasado glorioso de una ciudad que escribió con letras de oro un pequeño párrafo de la larga historia española. Un saludo desde el sur.

    Ahí van varias imágenes de las fiestas y sus recreaciones.









domingo, 18 de septiembre de 2011

El boom de las subcontratas

   Vaya mes de agosto que llevamos, con una crisis tras otra, dentro de la gran debacle económica que llevamos ya, al menos desde el 2.007 o 2.008. No ganamos para sustos. Se dice que todos los que van a morir ven una luz al final del tunel, menos para la economía mundial, que debe de atravesar por el tunel del Canal de la Mancha, cuyo final no se atisba por más kilómetros que uno haga. Dentro de los dichos, es muy común aquel que cuenta, que cualquier tiempo pasado fue mejor. Y España se halla melancólica recordando tiempos del II Boom inmobiliario (el I fue el de la época tecnócrata de Franco), aquel que ha arrasado con miles de hectáreas de litoral, o de campo. Pues se han construído barrios residenciales donde una cabra bala y nadie se entera, porque sencillamente, no hay nada alrededor, un páramo roto por enormes bloques de hormigón, más propios de épocas soviéticas que del siglo XXI. Ahora yacen en el abandono, como un monumento al disparate. Sin embargo, esas casas no se construyeron solas, y la mayoría de ayuntamientos y centros oficiales mantuvieron sus servicios y su limpieza, gracias a otro boom del que nadie habla: el boom de las subcontratas.

    Vayamos por partes, antaño, hasta no hace muchos años, cualquier empresa o centro oficial, contrataba directamente a un empleado que hacía las funciones para las que estaba asignado. Desde mediados de la década de los 90, no. A partir de aquellos años, con el mismo dinero (o menos), se subcontrata a una empresa, que además, suele ser de lo más pirata. Se dice que porque es más barato, o que con ello se evita los enchufes. Sin embargo, a mi juicio (y esto hay que dejarlo claro), es al revés, pues con el mismo dinero, se paga a una compañía de servicios, que con los mismos euros que antes, tiene que pagar a los trabajadores, y encima obtener beneficio, y adivinen aquí, quienes pierden. Los sueldos, a partir de entonces, se han vuelto mediocres, y cada vez más escasos, para que así la empresa obtenga unas buenas ganancias a costa de sus empleados, que callan, porque saben que si alzan la voz, van a la calle, y afuera, las cosas están peor que dentro de casa. Y lo que es peor del asunto, es que España es un país que vive del sector servicios, ya que la industria cada vez es más escasa por el fenómeno de la deslocalización. Así que busques, donde busques, ese es el tipo de empleo que hay, no existe otro, porque los buenos, o están copados por enchufados, o simplemtente, han desaparecido. Es el tipo de empresa, que además,  aparece de la nada, que nunca se ha escuchado, y de repente, se presenta por todos lados, lo mismo haciendo labores de catering, limpiezas, obras de albañilería o de putiferio, por decir algo. Dicho sea de paso, que muchas de éstas tienen una vida empresarial según los partidos políticos que estén en el poder, pues la mayoría (por no decir todas), suelen tener como dueños al primo, o al hermano, o al amigo del alma, del alcalde, concejal o ministro de turno (así se evitan los enchufes en España...). 

    En el caso de las empresas privadas que subcontratan es aún peor, es con menos dinero (volvemos a lo mismo: a ver quien pierde...), pues ambas compañías tienen que obtener unos beneficios, que en España, forzosamente, tienen que ser, rápidos y sin apenas esfuerzos (en los demás paises es que tienen que ser tontos o algo así). Además, también es del primo o del hermano, o lo que es peor, del mismo (obteniendo así, el doble rentabilidad) que contrata los servicios. Pero no sonría, por ésta piratería, porque aún puede ser peor. Ésta subcontrata, podía volver a subcontratar, y así sucesivamente hasta que le diera la gana, con ello, se obtenía un enorme beneficio, en caso de que la ley decidiera poner coto a un desmadre urbano o dinerario (lo que prácticamente no ha ocurrido), ésta nunca lograría desmadejar el lío de hilos empresariales existentes entre la multitud de empresas; así los culpables no pagan nunca en éste país. Y por ello, no se ha visto el dinero negro que ha entrado en nuestro país (1 de cada 5 billetes de 500 euros que circulaban por Europa, pasaba por España), y si éste ha llegado dentro de las compras interesadas por las mafias rusas, que limpiaban el dinero obtenido en inversiones inmobiliarias en suelo patrio, subiendo así desorbitadamente los precios. De hecho, hace unos años el Estado limitó el número de subcontratas a tres o cuatro (y se quedan tan panchos), con lo que da idea de cómo funcionan las cosas en éste país. Gracias a ello, desde entonces, uno puede trabajar para el mismo jefe, cambiando de empresa cada tres o seis meses, y sin necesidad de cambiar si quiera de mesa; todo un chollo, porque para que quiero yo quedarme fijo con mis pagas extras, si así se está mejor... Es por ello, que yo, opino, que deberíamos de reconocer también el boom de las subcontratas, que ha estado, injustamente (o interesadamente diría yo) bajo la sombra del inmobiliario; algún día se le hará un monumento o una estatua en Marbella o Sotogrande, en una plaza que pertenezca a una urbanización que se sitúa en un terreno boscoso o de matorral, que tiempos atrás misteriosamente salió ardiendo (que cosas pasan...). 

     Otro día hablaremos de otro boom: el de las FPO, los observatorios, talleres de empleo y demás entes públicos que no sirven para nada, pero eso será otra historia. Un saludo desde el sur.
Kavi, el primo de Apu es un fenómeno de las subcontratas. En la serie da a entender como éste fenómeno es propio de países en vías de desarrollo, y no del primer mundo.
Urbanización de Seseña Nuevo, en medio de la nada.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Un paseo por Los Filabres

     Enclavada justo en el centro de la provincia de Almería, se encuentra una sierra de grandes dimensiones, y que es totalmente desconocida incluso para muchos de los que hemos visitado asiduamente aquellas tierras. Sin embargo de sus entrañas salieron los mármoles más famosos del sur de España, los de Macael, y que dan forma a muchos de los monumentos andaluces más visitados, a decir: el Patio de los Leones de la Alhambra, gran parte del Alcázar de Sevilla, la Alcazaba de Málaga, la Mezquita de Córdoba o los Sarcófagos Fenicios de Cádiz, por decir algunos de los ejemplos más representativos. Por no hablar de más de la mitad de los patios y suelos de muchas casas andaluzas. Es el típico mármol que abunda en muchos rincones meridionales, de color blanco, con vetas negras, muy apreciado por muchos de los pueblos que pasaron por nuestra tierra. Es llamativo, como dando un paseo por sus sierras, al mirar al suelo, uno encuentra trozos de mármol en el mismo. Ésto ha llevado a la condena un paraje que tiene su valor ecológico, pues a medida que uno observa a través de la ventanilla del autobús que conecta Almería con Macael, se ven impresionantes socavones y tajos que las canteras de mármoles (fuente de riqueza de la comarca) producen constantemente, así como los enormes polígonos industriales, algunos más grandes que los propios pueblos a los que pertenecen. Muchos empresarios han hecho fortuna aquí, entre ellos, uno que patrocina a Fernando Alonso. Sin embargo, desgraciadamente, la crisis inmobiliaria se ha llevado por delante a muchas empresas, y numerosos trabajadores se han quedado sin empleo en una zona en la que no se conocía el paro. Por ejemplo, en uno de mis viajes a Macael, tuve que ir a sellar la cartilla del paro, cual fue mi sorpresa, cuando me dijeron que en el pueblo no había oficina de empleo, que había que ir hasta el vecino pueblo de Olula del Río. Aquí se desconocía un fenómeno tan común en mi provincia, y con una sóla máquina en el Ayuntamiento llegaba para los dos o tres parados que hubiera en la localidad.

     Feraz y montañosa, Los Filabres tiene grandes contrastes entre una cara y la otra de la sierra, mientras la vertiente norte es húmeda, boscosa (relativamente), y además se suaviza gradualmente a medida que se avanza hasta el valle de Almanzora; la sur cae, en cambio, de forma brusca hacia el Desierto de Tabernas, y es bastante árida, abundando una vegetación compuesta, sobre todo, por esparto y albardín. En la zona central destacan sus grandes cumbres: Calar Alto (2.168 m.), Bacares (2.080 m.) y Calar Gallinero (2.049 m.). En el primero se encuentra uno de los observatorios más avanzados del mundo. Ésta zona central es de alta montaña, abundando los pinos carrascos y negrales en las zonas intermedias (originarias de una repoblación); aunque alguna vez, la sorpresa se puede encontrar al cruzar una esquina, y encontrarte bosques de encinas adehesados, que son el recuerdo de la antigua foresta primitiva del lugar. A medida que se asciende, se encuentra la zona montana, propiamente dicha, con matorrales almohadillados como el piorno azul. Y donde caen algunas de las nevadas más espectaculares de España. Ésta es la única zona protegida como LIC (lugar de interés comunitario), mientras el resto de la sierra cae en el olvido, algo que según he visto por internet, asociaciones ecologistas almerienses reclaman, ampliar la zona de protección, donde hay un gran valor natural, e incluso etnográfico, pues en muchos rincones, como en las cercanías de Laroya, se pueden encontrar cultivos abarrancados, siendo ésta una estampa muy común en las serranías béticas orientales. El hecho de encontrarnos en un paisaje tan exótico en nuestro territorio patrio, es de por sí digno de protección, aunque sea en forma de Paraje Natural.

    También son destacables las ramblas, típicas del Mediterráneo, donde se encuentran bosques de ribera que consiguen frenar el suelo cuando las riadas se hacen presentes en otoño. Formadas a causa de la fuerza del agua repentina, las ramblas, son valles que permanecen la mayor parte del año seco, mientras que en otoño, o en verano, con la gota fría, se convierten en caudalosos, rápidos y peligrosos ríos, que duran desde apenas unas horas, hasta unos días. En Los Filabres, su vegetación está compuesta principalmente por tarajes y algunos álamos, que en periodo otoñal se tornan espectaculares con sus hojas amarillentas, que contrastan con el seco paisaje circundante. Éstos valles, son, asimismo, aprovechados para el cultivo, teniendo la provincia de Almería, en general, una rica huerta. Y por último destacar, más o menos por noviembre, la belleza que transmiten los almendros en flor, con un telón de fondo espectacular, alguna sierra cercana con sus cumbres nevadas, una imágen que se quedará grabada en nuestra retina por mucho tiempo. Es tal vez el último verso nazarí, de unas montañas que formaron parte del reino de Granada. Un saludo desde el sur.

Dibujo de Laroya

Imágen de Bacares cubierta de nubes

Parte de la sierra en la zona más cercana a Macael

Cresterías

Imágen nocturna de Macael

Típica rambla que, además tiene cultivos en bancales

Enorme cresta

Típico rincón filabrés, en Macael

Bacares desde Macael

domingo, 11 de septiembre de 2011

El mundo perdido de La Atlántida

   Todo empezó hace ya unos siglos (antes de Cristo), cuando Platón la nombró en sus Timeos y Critias, entonces, describía una nación ideal y muy avanzada que vivía más allá de las Columnas de Hércules (lo que hoy llamamos Estrecho de Gibraltar) llamada Atlántida; contaba que ésta noble nación se encontraba en un continente, según aseguraba, que era mayor que asia y libia juntos (entíendase Asia Menor y el Magreb, pues ese era el mundo conocido, prácticamente, en aquella época). Su centro, o capital, del reino, era una ciudad amurallada, y que constaba de varios canales que formaban varios anillos concéntricos que rodeaban a la parte principal de la misma, donde se encontraban un enorme templo, dedicado a Poseidon, y también, un palacio Real. Según el mismo texto, las Gadeiras, islas que hoy conforman parte de la Bahía de Cádiz, formaban parte de dicho continente, así como las Hespérides, o islas Afortunadas, que actualmente  llamamos islas Canarias. También por lógica, estarían incluídas el resto de islas macaronésicas, es decir, Madeira, Salvajes, Azores y Cabo Verde. Según cálculos posteriores, ésta debió existir en los alrededores del año 10.000 a.c.(época de glaciación de Wurm, con nivel del océano más bajo). Todo ello desapareció bajo las aguas debido a una serie de catástrofes que la llevó a su ruina, según algunos, por un enorme maremoto (castigados por su soberbia, según el mito). Hasta aquí, de modo muy resumido, lo que contó Platón en sus célebres diálogos, cuya fuente, sobre tal nación proviene de un sacerdote egipcio: Solón, que se lo contó al griego, y el primero, asimismo, lo escuchó de otro sacerdote.

   Sobra decir, que la enigmática civilización aún no ha sido encontrada, pero no por falta de ganas, pues cada cierto tiempo, hay quien asegura haberla encontrado, ya sea por el Google Earth, o en una revelación mariana, pero lo cierto, es que la cosa está cruda, y probablemente, la Atlántida sea sólo un mito que Platón inventó para enseñar como un ejemplo, su nación ideal, y lo normal, es que la Atlántida se encuentre, sólamente, en sueños, o en la calle José Ramos Borrero, pues da nombre al primer centro comercial que abrió en San Fernando...Sin embargo, como con Troya, nunca está todo dicho, y lo que parece un mito, puede un día convertirse en realidad. Aunque el problema, radica en que no son precisamente los científicos, ni los arqueólogos titulados los que se dedican a estudiar la situación de la mítica civilización, sino personas que buscan su Dorado, y por tanto, su gloria. Teorías hay para todos los gustos, y ninguna por el momento, tiene una ámplia aceptación. Éstas son básicamente las hipótesis más comunes entre los estudiosos del tema:

     - Empezaré por la más antigua, la de toda la vida: aquella que se encuentra bajo las aguas del Atlántico, ésta es la más tradicional, y enlaza con la teoría del Jardín de las Hespérides (Canarias), y las Gadeiras (Cádiz), hallándose en un continente, que actualmente no existe, y cuyos restos son los territorios mencionados más el resto de islas macaronésicas. Aunque es la más literal, según la descripción de Platón, ésta hipótesis es la que hace más agua (nunca mejor dicho), pues la formación de las distintas islas, geológicamente hablando, tiene orígenes diversos, incluso dentro del mismo grupo de islas. Las Azores se formaron por estar encima de la dorsal oceánica (como Islandia), las islas de Cádiz son formaciones ostioneras (fósiles de conchas marinas), las dos islas más orientales de las Canarias forman (literalmente) parte del continente más africano, mientras el resto de las mismas, más Madeira forman parte de la zona de intraplaca (entre las placas oceánica y africana).

    - Otras, muy comunes, son la que recientes estudios otorgan su origen a la cultura minoíca (Creta), o a la desconocida civilización megalítica de Malta, pero, dándole más confianza a los griegos, no creo que se refirieran más allá de las Columnas de Hércules, cuando ambas islas no logran alcanzar ni el Mediterráneo occidental; era muy poco el mundo conocido en aquella época, pero tampoco tanto, a fín de cuentas, siglos antes que Platón, los focenses llegaron a Ampurias y Marsella, ciudades mucho más occidentales.

    - Una muy común es la de asociarla a la isla de Santorini, dentro de las mismas islas griegas, pues fue víctima de una brutal explosión (literalmente) volcánica, que arrasó con media isla (literalmente). Para mi gusto, estaba demasiado cerca, para que Platón la considerara un mundo muy lejano (el reino de muy, muy lejano de Shreck).

    -  La más reciente, proviene del siglo XIX (Adolf Schulten), pero, se puso de moda recientemente, cuando científicos alemanes, y cubanos, compitieron a mediados de la década pasada por lograr excavar en las marismas de Hinojos (Doñana), participando incluso, National Geographics, pero la Junta de Andalucía prohibió excavar en el Parque Nacional (un acierto, dicho sea de paso). Según éstos, la mítica Atlántida de Platón, no era otra que Tartessos, cuyos restos se veían desde las imágenes que un satélite había sacado a la luz, con estructuras circulares y demás, sin embargo (realmente) en la misma foto no se aprecia nada extraordinario. Además las cuentas no cuadran, pues hay más de 9.000 años de diferencia entre una cultura y la otra, y no se puede arreglar diciendo (como afirman algunos) que la cultura andaluza era descendiente de la Atlante, pues en todo ese tiempo las cosas cambian demasiado como para asegurar algo así. Y creo, que sin textos es muy dificil mantener una cultura, con pocos cambios, en tan largo periodo de tiempo.  

     - También es común asemejarla con las culturas mesoamericanas, pero si es así, Platón se pasó tres pueblos, y si la teoría de las islas mediterráneas antes mencionadas me parecían cortas, ésta me parece demasiado exagerada; pues ni de lejos creo que egipcios ni griegos llegaran a cruzar el Atlántico, por muy buenos navegantes que fueran.

     - Existe, asimismo, la teoría de los Hiperbóreos, es decir, aquellas culturas que los griegos denominaban así, al ser los hombres de dichas tierras altos y rubios. Aquí cabe de todo: las Islas Británicas, Islandia, la península balcánica... Probablemente, los griegos conocieran éstas culturas, a raiz de la ruta del Estaño, que los Tartessos frecuentaban en aquella época. Sin embargo, en dichos lugares, no se han encontrado ningún resto arquológicos, y se sitúan, fuera del contexto geográfico descrito por Platón, al estar demasiado al norte.

     - Otra teoría, es la esóterica. Es decir, aquella que mezcla los extraterrestres en todo ésto, y fundan una cultura a la que después se cargan porque se les antoja. Aún recuerdo, allá por los noventa, como en una revista, un ingeniero de minas, comentaba haber encontrado varias estatuas con distintas razas del mundo (incluído el típico extraterrestre de ojos almendrados) en la zona de Riotinto, aquellas, aún se conservan en un remoto pueblo de Córdoba o Jaen (no queda claro). Realmente, creo que dichas estatuas pueden ser falsas (lo del extraterrestre, ya canta demasiado), y de la teoría, creo, asimismo, que está vacía de contenido científico.

    - También hay otra muy común, que la sitúa en la Antártida, sobre todo por un mapa, el de Piri reis, que se encuentra en Estambul, y que forma parte del adorno de los billetes turcos. Donde se dibuja, dicho continente, con bosques y ríos. Sin embargo, la situación geográfica es muy lejana.

   - El mismo problema de latitud, tiene la hipótesis de Japón, donde al parecer se encontraron algunas estructuras submarinas. Y claro, dicha cultura quedaba demasiado lejos del alcance geográfico de los griegos.

    -  Y la última, de la que me acuerdo, es aquella que la sitúa en el Triángulo de Las Bermudas, sobre todo cerca de las Bahamas, donde se han encontrado estructuras submarinas con una rectitud sorprendente, pero que sin embargo (y aquí, la naturaleza nos fascina cada día más), parecen responder a un origen natural. Hay que decir, que muchos asocian las desapariciones de barcos y aviones a la maldición que les cayó a éstos pobres sumergidos.

    Se me quedarán muchas teorías en el tintero, pero sino ésto no terminaría nunca, y usted, se aburriría con una entrada tan larga (ya, de hecho, es excesiva para mi gusto); algunas que las sitúan en áfrica, con el reino de Salomón, en el Amazonas, en la isla de Pascua, en la Conchinchina, e incluso, Valdeperos de abajo. Pero como ha visto usted, pocas, por no decir ninguna hipótesis, supera un mínimo análisis; sin embargo, a riesgo de parecer excesivamente escéptico, he de decir, que creo que la Atlántida es simplemente un mito. Aunque digno de ser conservado, e inculcado, pues da una valiosa lección que es lo que pretendió, tal vez, simplemente Platón. Y si algún día se encuentra, esperemos que no sea bajo jurisdicción española, pues puede ser arrasada bajo bloques de hormigón y cemento, y entonces, la Atlántida no será una cultura, sino un spa a pie de playa. Mientras tanto, seguiremos soñando que existió, o simplemente, la buscaremos en la calle José Ramos Borrero, donde hay una célebre academia de oposiciones que prepara a la mitad de los guardia civiles de España. Un saludo desde el sur.


Imágen del océano Atlántico desde la isla de Sancti Petri









martes, 6 de septiembre de 2011

La crisis explicada para tontos

   Se que hoy no es día de escribir, pero sino lo hacía reventaba. Escribir es algo así como ir a un bar, y desahogarse con el compadre de turno, sólo que el ordenador no te da la murga con la foto de su hija cuando está borracho. Seguro que si usted lee esto, es porque algo se habrá enterado de como están las Bolsas ultimamente; y tiene huevos la cosa, oiga, pues nos prohiben las de Carrefour y las del Corte Inglés, y no prohiben las que de verdad nos joden la vida, es decir, las bursátiles. Eso por no hablar de las asquerosas empresas de Rating que han engañado a medio mundo alabando bonos basuras, y después diciendo, oíga, yo que iba a saber. Han fomentado la cultura del dinero rápido, y ahora, que toca repartir porque la cosa está chunga, resulta que no, que lo que no es rentable es el Estado de Bienestar, que hay que trabajar más y cobrar menos, a decir del bocachanclas de la CEOE. Por supuesto también con el consentimiento de los sindicatos, que se preocupan de lo lógico en sus funciones: el estado de las autonomías, no vaya a ser que acaben todos sus enchufados en la calle cuando cierren las millones de empresas públicas y demás entes que no sirven para nada en éste país, y que desde luego, son de lo más productivas. Por supuesto, otra solución, es quitar el contrato fijo a los funcionarios (a decir por el de la CEOE), que son los que más culpa tienen de todo, mira que liarla jugando al solitario o mirando al facebook, en vez de admirar a las empresas de quienes mandan en la patronal, llenas de concursos de acreedores, o empleados que cobran 400 euros echando más horas que un chino, y aguantando carreta, que sino...te vas a la calle. Tampoco los políticos son culpables de ésto, que demonios, si se dedican a hacer el bien a toda la comunidad, dando de comer a los indigentes en sus sedes, en vez de gastarse nuestros impuestos en comilonas, prohibir chorradas, coches oficiales, lámparas que valen unos milloncejos de nada...y cosas así. Ellos se preguntan porque cada vez hay más abstención, si sólo proponen el repago, y digo bien, porque copago, es pagar a medias con alguien, y lo que se propone es pagar dos veces por un mismo servicio, oye, una idea cojonuda, que ya aplican los taxis de muchas ciudades. Y por supuesto, lo de subir los impuestos a los ricos ¿para que?, si todos tienen el dinero en Suiza, donde pueden piratearnos a gusto, pero eso sí, usted no compre en un top manta, o se descargue nada, que defrauda a hacienda, y entonces no podremos subvencionar a nuestros amigos. Y cuanto menos paguemos a los trabajadores por cuenta ajena mejor, que la culpa es suya por no ser productivos. Eso por no hablar del nuevo contrato único a proponer, donde usted puede ir a la calle en cualquier momento, y evidentemente, negocia directamente con el empleador, que llanamente le va a decir: 200 euros por ocho horas de lunes a sábado, lo toma o lo deja, que detrás hay muchos como usted. Y por supuesto, la culpa es de todos ustedes, quienes les mandan comprarse una casa a 30 años vista de hipoteca con lo baratos que son los alquileres, unos 500 euritos de nada.
     Pronto volveremos, a este paso, a las cartillas de racionamiento, a las fábricas exclavistas del XIX, a las perdidas de derechos en definitiva, aquellos que creíamos que íbamos a saborear una vez instaurada la democracia, pero que resulta, que pasamos de la dictadura de Franco a la Moody's. Y éste, encima, tiene la mano más larga que el otro, que ya es decir. Y después, si la sangre llega al río, es que en España somos unos vagos acostumbrados a la cultura de la subvención. Pero sonrían, porque como dice Murphy, mañana puede ser peor. Perdonen las molestias, pero hoy me han pagado (una mierda), y estoy de mala ostia. Un saludo desde el sur.

domingo, 4 de septiembre de 2011

El Vaporcito del Puerto

    Hoy no podía ser de otro modo, no me enrollaré demasiado, ya que no soy un experto en la materia naútica. Pero es que ha sido la noticia de la semana, y no podía dejar de pasar la ocasión, ya que en Cádiz el hundimiento del Vaporcito es el naufragio de todo un símbolo, tal como sucedió, aunque en otro grado, con las Torres Gemelas de Nueva York (en éste caso, sin víctimas, gracias a Dios). A pesar de que no es un edificio, sino un barco, es un monumento más, uno que se mueve, en vez de estar en una plaza, que surca la Bahía de Cádiz con señero porte, a pesar de ser el más pequeño de los miles de barcos que lo rodean, pero que saben que tiene más galones y vida que nadie. De hecho, todos le rinden pleitesía, y le tocan la sirena, al verlo pasar, incluído Elcano, como ya cantaba Paco Alba. Y usted dirá porque hablo en presente, en vez de en pasado, cuando el barco, en cuestión, se ha hundido; pues porque hasta eso ha logrado el Vaporcito: unir a todas las administraciones, y ponerlas de acuerdo, en que tiene que ser reflotado, y vuelto a poner en marcha: son el ministerio de Medio Ambiente, el de Fomento, la Junta de Andalucía, y los ayuntamientos de El Puerto y Cádiz. Y eso tiene mérito aquí en Cádiz, donde las administraciones tienen por costumbre hacerse la puñeta las unas y las otras entre sí por ver quien se lleva el gato al agua. Sin embargo, la cosa no parece fácil, pues la mala suerte se ceba con Cádiz, que es la ciudad más ceniza de toda España, ya que para una vez que todos se ponen de acuerdo, resulta que los daños materiales son bastante difíciles de reparar; aunque todo se andará, y con el tiempo ya veremos lo que pasa. Y es que aquel barquito al que le han dedicado canciones, poesías, narraciones, etc., es todo un sentimiento de lo que es gaditano; en el por ejemplo, se han rodado escenas de películas, se han tirado las cenizas de Alberti al mar, se ha paseado Quiñones (y casi todos los gaditanos), etc. y como Cádiz ha ido languideciendo hasta acabar hundido, incluso el día en que los buzos inspeccionaron los daños, la lluvia hizo como telón de fondo, mostrando el pesar que tenían todos los habitantes de una comarca que con el tiempo va perdiendo su identidad. El Vaporcito y Elcano son los símbolos de una Bahía de Cádiz, y a ambos les une la fecha de llegada a ésta tierra, a finales de los años veinte,  aunque el buque escuela, éste año quedará cojo en su despedida, pues el Vaporcito era fiel en cada salida de Elcano, espero que los dos naveguen por mucho tiempo, y sino, que al menos, se queden en Cádiz, como museos, y que por supuesto, sean visitables, dos cosas que aunque parecen de cajón, aquí es aún extraño, y sino miren el Balneario de la Palma, aún no conozco a nadie que haya podido entrar allí, pues es más hermético que una caja negra, tan oscura, casi, como el futuro,(y el pasado, y el presente) que nos espera a los habitantes de ésta tierra. Un saludo desde el sur. 

El Vaporcito del Puerto llegando al muelle de Cádiz

sábado, 27 de agosto de 2011

Las leyes universales de la naturaleza: Murphy y Peter

    No voy a explicar de que van, porque para ello están sus libros, y miles de páginas webs que explican sus orígenes, historia y demás. Tampoco va a ser una exposición de leyes de una y otra rama de las ofrecidas. Sólo será un artículo de opinión, ya que hoy estoy inspirado en poner a parir a algo, pero no se me ocurre el qué (con la que está cayendo, éstamos saturados). Sin embargo, no tienen porque ser instituciones o políticos a criticar, ya que ambas se encuentran sujetas, igual que el resto oficios, ocios y vidas, a los principios universales que he mencionado en el título de ésta entrada. Para quienes desconozcan éstas leyes les daré tres máximas (las dos primeras de Murphy, y la tercera de Peter), para que sepan de que estoy hablando, pues son muchos las que las conocen, pero no saben de donde provienen:

    - Si algo tiene que salir mal, saldrá mal.
    - La tostada cae siempre del lado de la mantequilla.
    - Todo individuo, en una jerarquía, llega a su nivel de incompetencia.

   Son las que se me ocurren por el momento, ya que no tengo ganas de buscar ambos libros en mis estanterías. Sólamente diré, que aplicando ésto, ya sea Dios, o la madre naturaleza, tienen un negro sentido del humor. Y se ríe de nosotros constantemente. Pues cuando todo parece ir bien, siempre aparece el tonto de turno que echa a perder todo cuanto se ha trabajado a lo largo del tiempo. Y ésto es universal, pasa en España, Estados Unidos, Conchinchina, e incluso en el planeta nuevo que se ha encontrado Gliese 581. Es ese mal que tan bien viene retratado en uno de los episodios (aunque llevado al extremo) de una de las series más conocidas del mundo: Los Simpsons. Donde Frank Grimes cae a un pozo sin fondo por culpa de Homer Simpson; un personaje querido por el público (lo que da fe a lo que digo), que plasma la realidad perfectamente de éste tipo de personas, que hunden a todo aquel que le rodea; aunque no sea a propósito. Y es que señores: no hay nada peor que un vago al que todos le ríen las gracias. Pues es aquel que destruye el espíritu trabajador de cualquier lugar, y en caso de ser en tiempos de ocio, suele ser, hasta capaz, de lograr broncas y peleas donde antes no las había, enemistando gente que venían teniendo trato desde hace años. Son aquellos, que por pena, o por gracia, al final siempre consiguen lo que quieren, aunque sea jodiendo a los demás. Incluso a aquellos que les ríen las gracias. Teniendo, encima, en todos lados una legión de seguidores. Y es que como decía mi madre: no hay nada peor que el tonto del pueblo.

    Y si no lo tiene, no se preocupe, ya aparecerá, tarde o temprano, ya que ésto es como el atardecer, cae seguro. Sino piénselo, y detrás de cada historia de un tonto, siempre hay un hilo que seguir, siempre hay un momento clave en el que, gracias a él, ese Homer llega a tu vida, sino investiguen. Y creánme, no hagan nada por luchar a contracorriente, la gente siempre dirá: él es que es así, no lo habrá hecho a propósito, y cosas de ese estilo. Hagan lo que hagan, siempre tienen a la opinión de su favor. Y aunque usted prediga punto por punto todo lo que va a suceder, y lo que es peor, que encima acierte, no se enfurezca, ni se preocupe, apártese, y aléjese todo lo que pueda, si es que lo logra... Pues nadie pensará como usted, y al final, lo que conseguirá es poner a todos en su contra. Y no le diga que hay normas de convivencia, ni que hay que trabajar, ni nada por el estilo; pues encima dirá a todos que es un negrero, que es envidioso, o lo que sea; y todos le creeran a él, y no a usted, por muchos hechos empíricos que exponga. Para más inri, él ascenderá, o encontrará un lugar fijo en una empresa, o alguna administración pública, mientras que los demás, nos partimos el espinazo, para que reconozcan nuestra labor y podernos ganar el pan, cobrando una mierda; mientras él en su puesto, su nivel de incompetencia es escandaloso, pero ya nadie le va a decir nada, ya que él es así. Y es que si los idiotas volaran, no veríamos el sol.
     Así pues, para mí el mundo se puede dividir (a groso modo) en dos: los Homer Simpson, y los Frank Grimes, ¿entre quienes está usted?. Un saludo desde el sur.
Homer Simpson

Frank Grimes

domingo, 21 de agosto de 2011

El pasado vikingo de Cádiz

   Por pocos es sabido, pero sin embargo, si casi todos los pueblos pasaron por Cádiz, ¿por qué no lo iban a hacer los vikingos, o normandos, según se prefiera?. Ésta es una entrada breve, pues su presencia en Andalucía también fue corta, y apenas dejaron rastro alguno, salvo algunas fuentes árabes que comentan tal suceso. Evidentemente, no me refiero al Ikea de Jerez; aquellos hombres del norte, aparecieron allá por el año 844, en pleno emirato de Abderramán I. Ya se pasaron, antes por Asturias, donde los cristianos del norte (más brutos aún) les dieron una buena somanta de palos; así que aquí venían como el que llega al segundo pub tras haberlo echado el "gorila" del primero, es decir, con mala ostia. El caso fue, que al fin y al cabo, establecieron sus bases en las islas de Saltés (Huelva) y Cádiz, ésta última, una reducida población de pescadores, que vivían entre ruínas, y que ya nada tenía que ver con el pasado glorioso que tuvo la ciudad. Tras tomar, sin apenas resistencia la aldea, se establece como centro de operaciones de los asaltos que pretenden hacer a las ciudades de Sevilla y Córdoba; no antes sin arrasar medio Golfo de Cádiz. A ellos se les atribuyen, según algunas fuentes, la destrucción del ídolo de Cádiz, una enorme estatua bañada en oro, al más puro estilo del Coloso de Rodas, y que servía de faro; pero eso será tema de otra entrada, pues ésto no está del todo claro, ya que para otros fueron los almorávides los que acabaron por derribarlo.

     Los normandos, buenos saqueadores, pretendieron, como ya mencioné antes, apoderarse de las riquezas de Sevilla, y sobre todo de Córdoba, que por aquel entonces, era una de las pocas ciudades prósperas de Europa. Remontando el río Guadalquivir, en sus famosos Drakkars, llegaron hasta la ciudad hispalense, que en aquella época no tenía muralla alguna, pues los reinos cristianos del norte éstaban bastante lejos, y no se preveía peligro alguno; pero sin embargo se equivocaron, no contaron con los vikingos, que venían de arrasar media Europa. Así pues, enterada la población de Sevilla de la presencia de los "Mayus" (como llamaban los andalusies a los vikingos) por el río grande, huyó todo el que pudo de la ciudad, llegando las noticias de lo que se aproximaba hasta Córdoba. Tan sólo quedaron un pequeño grupo de ancianos y desvalidos que se refugiaron en la mezquita aljama, o principal, para que nos entendamos. Al llegar aquel temible contingente de bárbaros, se encontraron una ciudad desierta, a la que se dedicaron a saquear a gusto, y a aquellos que se refugiaron en la mezquita se les pasó a cuchillo, sin dejar a nadie con vida. Tan tranquilos estaban, que en ésto, llegó Abderramán I con un ejército, como tal vez no vieron nunca; enfrentándose ambas culturas en una cruenta batalla en lo que hoy es el Aljarafe sevillano. Desbordados, los normandos tuvieron que tocar retirada, y volver a puerto base, con la esperanza de regresar, para saquear Córdoba, pero nunca lo lograrían, como tampoco lo lograron con Santiago de Compostela, otro de sus objetivos. Con todo ésto, los hombres del norte tuvieron en sus manos la ciudad de Cádiz por un tiempo de ocho años, de los que no quedan restos algunos de su presencia (aunque en Cádiz, cualquier excavación puede dar con restos de distinto índole, y por tanto no es descartable encontrar algo de ellos). Por ello, todo ésto que he contado, se basa en distintas fuentes escritas, y no arqueológicas. Al cabo del tiempo Abderramán I terminaría por expulsar a los vikingos de Cádiz, construyendo un castillo (en la zona del Pópulo), y una torre almenara (en el Castillo de S. Sebastián). Aún así, muchos nórdicos quedaron mezclados con la población, y se quedarían para siempre, aunque fueran convertidos al Islam.

     Aunque la amenaza, no desaparecería hasta un puñado de siglos después, pues los Mayus rondarían las costas durante un buen periodo de tiempo, aunque ya sin éxito alguno. Y posteriormente, algunas centurias más tarde, el peligro llegaba de manos de una conspiración, en la que el obispo de Santiago, con ayuda de algunos nobles, tomaron contacto con Guillermo I "El Conquistador", rey normando de Inglaterra; para proponer una invasión de los reinos hispánicos, en una de las múltiples rencillas entre casas nobiliarias. Pero la muerte prematura del rey, dio al traste con todos los planes, cuando ya estaban listos para ser ejecutados. Así pues, España se libró de otra de las cuarenta mil invasiones de las que tuvo a lo largo de su historia. Un saludo desde el sur.

Apacible imagen de La Caleta, que contrasta con lo que se vivió en aquella época.



domingo, 14 de agosto de 2011

¿Que fue Tartessos?

    Era mayo del año 2.001, y en la estación de ferrocarriles de Huelva, estaba yo sólo, a las 14:10 horas, con un calor insoportable, rodeado de moscas y con una atmósfera polvorienta, así que decidí entrar en uno de los vagones del tren con destino a Sevilla, para hacer luego trasbordo a San Fernando. El aire acondicionado alivió la pesadez del cuerpo, y tras comerme el bocadillo, decidí echar una ojeada a una pequeña guía que un mes antes me había comprado, así hacía tiempo mientras el tren estaba parado, pues su salida era a las 14:35. El pequeño libro en concreto, era una guía de rutas arqueológicas por Andalucía; al rato, un hombre mayor se acomodó en los asientos que estaban al lado de los míos, reparé en que me observaba constantemente, el tren estaba vacío, y él se tuvo que sentar justo al lado de mis asientos. Empecé a incomodarme, y pensé en cambiarme de asiento. Cuando el silencio parecía cortarse con un cuchillo, el hombre me pidió un momento el libro para echarle un vistazo, no sin cierta desconfianza se lo presté, mientras leía, estuve pendiente a él, tras una breve ojeada, me lo devolvió, y me comentó que le parecía interesante; sea como fuere, todo derivó en una amena conversación que duró las dos horas de trayecto que había entre Huelva y Sevilla, y para sorpresa mía, aquel hombre, era un arqueólogo jubilado, y en tiempos, director del Museo Arqueológico de ésta última ciudad, y doy fe de ello, pues en un tiempo record me dio un repaso de todos los yacimientos andaluces, como si fueran pocos...

      A fín de cuentas, cómo ambos éramos andaluces, el centro de la conversación terminó en la antigua civilización de Tartessos, y hoy día, tras leer varios libros, recuerdo que tenía afinidad por la teoría de Schulten. Haciendo un recorrido imaginario por los distintos yacimientos, me habló de Doña Blanca, una importante ciudad fenicia, que se conserva, con todos sus sectores, y algunas casas, prácticamente conservadas enteras, junto a la Torre Medieval de Doña Blanca, en el Puerto de Santa María, a pies de la Sierra de San Cristóbal. Para él, dicho yacimiento, era la antigua Tartessos, es curioso, siempre había pensado que se encontraba en Huelva o en Asta Regia (Jerez). Sin embargo, me contó, que dicha ciudad está excavada en un escaso porcentaje, y que debajo de la tierra se esconde más de lo que imaginamos, tales, como barrios griegos, íberos, etc. en una "especie de Nueva York de hoy día", según sus palabras, donde existen Chinatowns, Little Italys y demás. Fue una sorpresa que no me esperaba, hasta ahora todos los libros me decían que el yacimiento era exclusivamente fenicio, con algunos rasgos calcolíticos en sus lomas más cercanas, sobre todo en el Aculadero. Y sin embargo, no es al único que he escuchado comentar las maravillas sin desenterrar del lugar. A fín de cuentas, ese es el principal problema de Tartessos, que en Andalucía todo se tapa con cemento para que nadie se entere, y no se paralicen las obras, y la administración, hace la vista gorda, y no da dinero para nuevas excavaciones.

       Da la impresión, desde fuera, que Tartessos es un viejo cajón de sastre, donde cabe todo lo que no casa con lo puramente fenicio, lo que no se sabe ciertamente que es, es tartésico. Sin embargo, después de leer varios libros, pienso que éste señor no iba muy desencaminado: Tartessos fue una zona comercial única, como la costa este de EEUU, donde coincidían varias civilizaciones que se hicieron de oro en sus mejores tiempos. Ya que según los textos clásicos nada cuadra, para algunos eran celtas, para otros íberos, para muchos griegos, norteafricanos y para los nuevos arqueológos era la colonia fenicia del suroeste español; de todo se ha dicho. Para que quede bien claro, expongo aquí las teorías más comunes:
    - Colonia Fenicia del suroeste español: según los restos, ésta civilización tuvo más influencia de lo que decían los textos clásicos (que eran griegos, y quisieron llevarse el mérito), pues al no dejar nada escrito, no se han dado autobombo. Y es cierto, la presencia fenicia, es la más importante en el triángulo de Huelva, Sevilla y Cádiz. Sin embargo falla algo, los fenicios no colonizaban, sino que construían factorías, pues eran comerciantes, y con alguien tenían que comerciar, y según ésta teoría, la zona estaba despoblada.

    -  Gentes de cultura atlántica mezclada con fenicios, es decir, celtas de toda la vida, que acabaron por fusionarse con los semitas comerciantes, de ello da fe, varios monumentos, como la piedra escalera de Ranchiles (Tarifa), y sobre todo, el depósito de la Ría de Huelva, que son puntas de flechas y espadas de tipo atlántico. Sin embargo, ésto tiene su punto débil, ¿por qué no pensar que los tartesios contrataran a algunas tribus de ésta cultura como mercenarios para que defendieran ciertas zonas, dándoles terrenos, como era común en la antiguedad?, como por ejemplo, hizo Roma con los godos, a fín de cuentas los guerreros celtíberos eran muy cotizados.

    -  Íberos mezclados con fenicios, és la teoría más común, y la más extendida de todas, desde hace casi un siglo, pero la urbanización de toda la zona es fenicia, y no íbera, aún así, para mí es la que tiene más probabilidades de acertar

    -  La teoría del alemán Adolf Shulten, quien mezcló Tartessos con la Atlántida, como el que mezcla whisky con vodka en un botellón, y da una importancia clave a los griegos que se dieron un autobombo tremendo, pues a fín de cuentas son lós únicos que han dejado algo escrito, junto con la biblia, sobre Tartessos. Ésta es una teoría del XIX, y prácticamente se ha descartado.

     - La de aquel señor del tren, que no la he escuchado en ningún lado más, en la que los Tartessos, eran los famosos Pueblos de Mar, que arrasaron Egipto, Grecia y Anatolia; nada menos. De ésta, sincéramente, no se puede decir, ni que sí, ni que no, pues no habrá pruebas nunca de ello, aunque en la antigüedad, eran famosas las naves de Tarsis, que llegaban hasta Inglaterra en la famosa ruta del estaño, pero sinceramente, no casa con la idea de un lugar que fue clave para el comercio.

      - Y la mía, tal vez un poco chaquetera, pero, quien sabe, a lo mejor tengo hasta razón. En la que todas las teorías anteriores tuvieran su parte de razón, ya que como es sabido, la zona suroeste española era un cruce de caminos, en el que llegaron gentes de cultura atlántica por la línea de costa, íberos por la zona éste del valle del Guadalquivir y de las sierras Béticas, fenicios que establecieron importantes factorias en toda la costa andaluza, desde Huelva a Granada; y porque no, una ligera participación de los griegos, que según sus textos, fundaron Puerto Menestheo (El Puerto de Santa María) y Mainake (Málaga). Con el tiempo, y debido sobre todo a las caídas de las metrópolis (a manos de distintas civilizaciones), todos acabaron por fusionarse e independizarse, como pasó con América latina, donde los rasgos amerindios predominan sobre los europeos, gracias a la mezcla de razas.

    Hay que decir que Tartessos fue una cultura muy refinada, como demuestran el tesoro del Carambolo, o los candelabros de Lebrija (con el que el mayordomo mató al señor Tate en el cluedo fenicio). Sin embargo, aunque Schulten buscó un final catastrófico para la civilización, lo más normal, es que éstos perdudaran hasta época romana, en las que fueron absorbidos, casi de forma pacífica, convirtiédose en provincia senatorial a diferencia de muchos de los lugares conquistados, gracias a su cultura. También es común considerar que los Turdetanos era una cultura descendiente de Tartessos, aunque últimamente, se piensa que eran dos formas distintas de nombrar a una misma civilización, una de forma griega, y otra latina. Tambien constatar, que realmente no se sabe que era Tartessos, ¿una ciudad (que no se ha encontrado)?, ¿el río Guadalquivir?,  ¿un reino?, ¿o un conjunto de ciudades-estados?. Ellos dejaron escritos, como no, en placas de metal, pero nunca se ha podido traducir, nos falta nuestra piedra roseta, para corroborar como decían los textos clásicos los nombres de algunos reyes como Gerión, Habis, Gárgoris o Argantonio que llegó a los 120 años de edad (murió de viejo). Se decía que tenían leyes escritas en versos de más de 6.000 años de antigüedad, por desgracia, es poco lo que se sabe, para distinguir lo que es mito de la realidad. Pero quien sabe, a lo mejor, algún día, en la isla de Saltés, en Doña Blanca, en Asta Regia o en cualquier lugar se encuentre una ciudad con un cartel que diga: Welcome to Tartessos. Un saludo desde el sur.

Piedra escalera de Ranchiles, al parecer un templo con rasgos celtíberos, en Bolonia, Cádiz

Silla del Papa, otro parecido al anterior, también en Bolonia

Candelabros de Lebrija, de refinada técnica

El famoso tesoro del Carambolo, en las cercanías de Camas, Sevilla

Inscripción tartésica

Barrio fenicio de Doña Blanca, El puerto de Santa María, Cádiz

Casco corintio, museo de Jerez

Restos íberos de Carissa Aurelia, Bornos, Cádiz

sábado, 6 de agosto de 2011

Una ermita misteriosa

     Hace ya algunos años que fuí a ver a aquella ermita, ahora, su acceso es fácil, y tiene regulado un horario de invierno y de verano, con posibilidad de verla, tanto por la tarde como por la mañana, casi todos los días del año. Pero de aquella, por el año 2.007, aún costaba trabajo visitarla. Tan sólo abría una o dos veces al año, y normalmente, en fechas cercanas a las Navidades, en jornadas de puertas abiertas. El día que accedí a ver a aquella ermita, hacía una niebla muy densa, y costaba ver apenas un par de metros, así que el conducir hasta allí con un viejo Clío, que rozaba la veintena de edad, era toda una odisea para un conductor novel como yo. Sin embargo, era la ocasión perfecta, y la visita no me defraudó en absoluto. Visto desde fuera, no llama la atención de nadie, pues parece una cortijada más de las que abundan en la zona; se entra desde la carretera que une Medina Sidonia con Benalup-Casas Viejas, casi en primera, o a punta de gas, y jugándote el coche en un corto camino asfaltado que parece llevar abandonado medio siglo, una vez se llega, hay que aparcar junto al muro, en una enorme cuesta, donde recomiendo aparcar de lado, por si el freno de mano falla, y sobre todo, mucho cuidado al bajarse del coche, pues es tal la inclinación, que si posas mal el  pie, aparte de jugarte el tobillo, puedes caer rodando hacia abajo. La ermita en cuestión, está a las afueras de Medina Sidonia (Cádiz), y se llama: De los Santos Mártires.

     Una vez dentro, se puede observar que la vista desde fuera engaña, ahora se empieza a percibir una antigüedad bastante respetable, y aquel día de niebla venía a confirmarme aquella percepción. Algunas columnas romanas tiradas por el suelo, una cruz visigoda, y sobre todo, un torreón romano, con terminación árabe, que con la humedad saturada del aire de aquel día y los musgos, tienen más aspecto irlandés que del sur de España. Pocos saben, que la ermita en cuestión es el templo católico más antiguo de Andalucía, en plena competencia de edad, con las también visigodas, ermitas de la Tierra de Campos, calificadas entre las más antiguas de nuestro país; sólo que ésta, se encontraba en territorio árabe, y es todo un misterio que haya llegado hasta nuestros días. El templo empezó a edificarse allá por el siglo VII, cuando un patricio romano, llamado Lepero, ofrece su villa fortificada al obispado asidonense, el primero que tuvo Cádiz, siendo consagrada por el obispo Pimenio el día seis de diciembre del año 630. Existe aún, un cipo o pedestal que conmemora la fecha, y que además, tiene el nombre de los mártires romanos cuyas reliquias se conservan todavía aquí. El templo conserva la atmósfera lúgubre y oscura que caracteriza a los templos visigodos, con una planta cuadrada, y simple, existen tres naves que son divididas por columnas visigodas, a imitación de las romanas, y algunas, que son auténticas de ésta última civilización, pues los germanos solían aprovechar materiales antiguos para edificar sus edificios. Los arcos que descansan encima de éstas son de ladrillo, con arcos de medio punto peraltados. Sin embargo, también hay elementos posteriores, como un bello artesonado (techo de madera) mudéjar, probablemente construido entre los siglos XIII y XV, algunas capillas bautismales con forma de vieira, muchas cruces de Santiago, algunos azulejos, del siglo XVII, que relatan la historia de la Pasión de Jesús, y sobre todo, algunas figuras de santos que son bastantes explícitas. Sobre las cruces de Santiago, y las vieiras, me pasé años pensando que demonios hacían allí, pero el párroco de la ermita (que al cabo de los años encontré en mi ciudad) me sacó de dudas, éstos terrenos, en tiempos de la reconquista, y de las fronteras, habían pertenecido a la Orden de Santiago, teniendo su sede en el cercano castillo de Torrestrella, que da también nombre a la famosa ganadería de toros bravos que todos los años participan en San Fermín. Pero lo de las figuras que representan a los santos, es para meditarlo bien, pues sus escenas son bastantes grotescas, sobre todo la de aquel que tiene un hacha en su cabeza.

      Ésta ermita, hace justicia, a un pueblo, el visigodo, que tanto se ha infravalorado en nuestros libros de historia, tratándolos de rudos bárbaros, pero en cambio, hay que decir, que gracias a ellos, conservamos nuestro idioma, y gran parte del legado romano, como sus ruinas, el derecho, etc. Pues fue siempre un pueblo admirador de Roma. Su historia se remonta en la brumosa isla de Gotland, en el Báltico, y tiene entre sus méritos, el de ser el primer pueblo que llegó a saquear Roma, a manos de Alarico. A partir del siglo III, gracias a un tratado, o foedus, con el ya decadente Imperio Romano Occidental, el pueblo Visigodo se comprometía a proteger los territorios romanos de Hispania y Galia, donde acabaron por instalarse. Por diversas guerras con el pueblo Franco (que dio origen a Francia), terminaron recluidos en nuestro suelo patrio. Siendo su capital Toledo, e imitando la arquitectura romana, que más tarde daría origen al prerrománico. Son pocas las muestras arquitectónicas visigodas que se conservan, pues no eran buenos arquitectos, y la invasión árabe hizo desaparecer gran parte de ellas, sobre todo en el sur. Hoy día se pueden ver ermitas visigodas repartidas, sobre todo en el medio rural, en varios lugares de España, destacando la Tierra de Campos. Pero, también en el sur conservamos dos, ésta de Medina Sidonia, y otra en ruinas en Barbate, la de San Ambrosio. Un saludo desde el sur.

La ermita desde la carretera, apenas llama la atención, si uno no se fija bien

Patio de la ermita

Campanario, donde se observa la concha del peregrino

En la parte trasera de la ermita se pueden observar columnas romanas por el suelo

Cruz visigoda y torreón romano

Detalle del torreón romano, con almenado árabe

Sacristía

Vista interior

El techo tiene artesonado mudéjar

Nave central desde el altar

Uno de los Santos Mártires, en una figura del barroco

Azulejos barrocos del XVII

Detalle de una de sus columnas

Pila bautismal con forma de vieira