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domingo, 1 de diciembre de 2013

Clark Gable era de Cádiz.

  Ahora que ya he llamado su atención con el título de la entrada, le diré dos cosas que le va a dejar con la boca abierta: una, que lo afirmado en el título es verdad, y otra, que éste mismo título fue de una noticia en el Diario de Cádiz. Pero realmente, todo hay que matizarlo, si bien es verdad que Clark Gable era gaditano, no lo es menos que ese Cádiz, no era de Andalucía, sino de Ohio, en EEUU. Y es que Cádiz, no es como las madres, que nada más que hay una. Sino que existen varias, repartidas a lo ancho del mundo. Sobre todo, curiosamente, en EEUU. En la mayoría de los casos son pequeños pueblos fundados en el XIX. También, hay otra localidad en Filipinas. Pero no sólo de Cádiz voy a mencionar, sino que mostraré otras ciudades "españolas" repartidas por el mundo. Voy a empezar:
  •   Cadiz, Ohio: Lugar de nacimiento de Clark Gable. Población: 3.353 hab.
  •   Cadiz , Kentucky. Población: 2.558 hab.
  •   Cadiz, Indiana. Pob: 150 hab.
  •   Cadiz, Nueva York (estado). Población: abandonada.
  •   Cadiz, California. Una especie de motel o parking abandonado en medio del desierto de Mojave, en plena ruta 66.
  •   Cadiz Viejo,  Isla de Negros, Filipinas. El Cádiz más grande que existe, con unos 130.000 hab.
Pero no sólo Cádiz tiene "ciudades" por el resto del mundo. Por ejemplo Madrid, tiene repartida varias localidades suyas por distintos estados de EEUU; como Iowa, Maine o Nuevo México. Toledo, por ejemplo, encontramos otro en Ohio, estado con bastantes nombres españoles como se ve. En Arizona, y no en el levante español, nos encontramos a Valencia. En México podremos encontrar una Salamanca, un Valladolid y un Zamora. Toda la comunidad castellanoleonesa repartido por la nación azteca. Por otra parte, y sin descubrir nada nuevo encontramos un Santiago en Chile, un Córdoba en Argentina, otro Córdova, este con uve, en Alaska, y Barcelona en el estado de Nueva York. Termino esta entrada con varias fotos curiosas, dignas de ver. Y dejando otras muchas ciudades sin nombrar, pero sino la cosa es interminable. Un saludo desde el sur.


Valladolid, Yucatán. México.

Madrid de Iowa

Cordova de Alaska.

Madrid de Nuevo México.
















 

domingo, 24 de noviembre de 2013

La casa del Patio Mudéjar.

 Hoy vuelvo a mirar al Pópulo, en Cádiz, uno de los barrios menos conocidos de nuestro país, y uno de los que tiene mayor patrimonio histórico y artístico. Cada esquina, cada calle, pared, patio o sótano, merecen una mirada relajada en pos de descubrir algo nuevo que antes no se había observado. Uno de los rincones más bellos, es sin duda, la plaza Fray Félix, donde se encuentra entre otras joyas la Catedral Vieja. Y cuya urbanización se encuentra, exactamente igual, que en el XVII, incluso con los cantos rodados que se traían de varios ríos americanos que servían de lastre para los barcos.

 No obstante, hay un pequeño rincón, con una fea cancela, fuera de toda armonía con el conjunto, y que se encuentra, justo detrás de la torre de la Catedral. Me refiero al Pasillo del Padre Ventura. Hoy no es ni conocido, pero antiguamente, era un callejón medieval que venía a bordear el ábside de la catedral, y comunicar la plaza con el Campo del Sur, justo por donde andaban los Talleres Vigorito, y ahora se encuentra el Teatro Romano. En dicho pasillo se encuentra, sin duda, la fachada más antigua de la ciudad, de aspecto muy sobria. Con una puerta de dintel simple, y sólo una licencia a la fantasía en el ventanal de aspecto mudéjar, propio del XVI. Pero creánme, lo mejor está en el interior, al que curiosamente, se accede por otro palacete, el de la Contaduría. De corte renacentista, manierista, concretamente. Y también única, en su estilo en la ciudad. Otra joya. Una vez, dentro, de lo que es el conjunto de palacetes, se encuentra el museo de la Catedral, con el tercer tesoro en importancia de España. Sin embargo, para mí, la joya, es una arquitectónica: un precioso patio, de estilo mudéjar, único en la ciudad. Con columnas de mármol de tipo árabe, con capiteles con acantos poco resaltados, de tradición levantina, y de uso común en la arquitectura, del momento, andaluza. De clara inspiración nazarí. Se accede a él por una bella puerta con alfiz, típico del mudejar. El patio en cuestión tiene dos plantas, una baja en la que los arcos se orientan en torno al centro. Y una primera, donde hay una serie de arcadas de medio punto, de aspecto compacto. 

 Otra sorpresa nos aguarda, justo al lado del patio, en una habitación, oscura, y en la que hace unos diez años (cuando visité el lugar), no dejaban pasar, se puede observar tras una balaustrada, justo debajo de nuestros pies, parte del Teatro Romano sobre el que está construido el edificio, y una calle del Cádiz medieval. Todo un compendio de historia y de arquitectura de Cádiz anterior al 1.596, año del asalto de del Duque de Essex, el cual provocó un gran incendio y la desaparición de gran parte del patrimonio medieval y renacentista gaditano. Un saludo desde el sur.


Vista del pasillo del Padre Ventura.
Palacio de la Contaduría.




lunes, 18 de noviembre de 2013

La Posada del Mesón.

  Cuando uno  camina por el barrio del Pópulo se puede llevar la sensación de que hay mucho más de lo que se muestra. Y es así. Por ejemplo, muchas casas están encima, literalmente, del teatro romano, y en algunas se pueden ver hasta sus restos. Otros, sobre templos romanos y fenicios, como es el caso de la Casa del Obispo. Pero uno puede pasar por alto, ante tanto que ver, algunas joyas de arquitectura popular, y que además, encierran un secreto que sólo hasta hace unos años ha sido desvelado. 

 Escondida en una esquina, apenas imperceptible, y sin que nada llame la atención, se encuentra la Posada del Mesón. El ejemplo mejor conservado de las posadas de la Tacita. Aunque hay algunas más, que tampoco se conservan mal. La fachada, siendo barroca, no muestra gran cosa. Es de lo más popular. Lo mejor está dentro, pasado el zaguán, nos encontramos con lo más destacable de la casa: un hermoso patio del siglo XVII. Su aspecto, recuerda más a un típico patio manchego que a uno andaluz. No obstante, la influencia de su arquitectura, como la del primer barroco que llegó a Cádiz, es castellana. La cual, es algo más sobria que la andaluza. Balconadas de madera pintadas de verde rodean a un enorme patio cuadrado en cuyo centro se encuentra un pozo con remate de forja, como es tradicional en la ciudad.

 Por otro lado, hace unos años se encontraron restos romanos que pertenecían al teatro romano de la localidad, y al parecer se encuentran en relativo buen estado. No obstante, tanto Posada como el teatro, se encuentran cerrado en una de las interminables reformas de la Junta de Andalucía, que como siempre, se empeña en hacer centros de interpretación de dudosa valía, y cuyos proyectos casi nunca ven la luz. Así pues, ni teatro ni posada son visitables en estos momentos, hará falta paciencia, mucha, ante tanta incompetencia. Un saludo desde el sur.




domingo, 10 de noviembre de 2013

La leyenda de Guzmán el Bueno.

 Paseando por Tarifa, en una alameda repleta de bares y restaurantes, uno puede observar al final del mismo paseo, frente a una torre octogonal, de claro origen almohade (las torres de dicha dinastía eran así, como la famosa Torre del Oro sevillana), una estatua dedicada a Alfonso Pérez de Guzmán. Apodado Guzmán el Bueno, por la hazaña que vino a acontecer en ésta localidad.

 Don Alfonso, era un noble leonés que por desavenencias con sus hermanos, probablemente por temas hereditarios (como era lo usual), abandona el reino para ponerse al servicio del Sultán de Marruecos. Donde adquirió conocimientos e interesantes relaciones con respecto a los musulmanes del otro lado del Estrecho. En aquellos tiempos otra dinastía musulmana, la de Benimerines, precisamente, de Marruecos, tienen la intención de invadir la península; y es por ello, que el rey Sancho IV "El Bravo", decide que es clave fortalecer la defensa de la zona, de lo que es hoy, el Campo de Gibraltar. Y no se equivoca, de hecho, los meriníes llegaron a tomar algunas plazas como la de Algeciras. Cuyos restos se conservan aún en distintas zonas de la ciudad. Sin embargo, los musulmanes saben que la toma de Tarifa es clave de cara al suministro y entrada de tropas de refresco .Imaginando esto el rey cristiano, mandó llamar como alcaide de Tarifa a nuestro a Alfonso de Guzmán, ya que éste, sabría los puntos fuertes y débiles de los mahometanos. 

 El hecho transcendental, que le dio su apodo, ocurrió en el asedio meriní a Tarifa. Apoyado por el traidor del hermano del rey, el infante Don Juan. Quien al parecer, urdió un plan para rendir de forma presta la plaza: secuestrando al hijo del alcaide. Para así  chantajearlo con la vida del muchacho, a cambio del castillo de la ciudad. Con ello evitaría la posición de desventaja en el sitio, cuando llegara la esperada flota aragonesa en ayuda de los cristianos. Justo bajo aquella torre octogonal, el infante Don Juan, amenazó  con matar al muchacho. Y desde arriba de la misma, Guzmán, lanzó un cuchillo con el que daba a entender que prefería que mataran a su hijo a rendir el castillo. La cabeza del mismo fue lanzada con una catapulta dentro del castillo. Días después se tuvo que levantar el sitio, y el infante tuvo que buscar refugio dentro del Reino de Granada, pues tuvo que huir de tierras cristianas.

 Guzmás, apodado "El Bueno" desde entonces. (Supongo que no tanto para su hijo). Siguió combatiendo por las tierras andaluzas, hasta caer muerto en las cercanías de Ronda. Otra especie de Cid, en tierras de sur. Ambos tienen en común, como muchos héroes medievales, la incertidumbre de saber que es leyenda y que es historia. Pero naciones y tierras conservan su carácter con una mezcla de ambas. Un saludo desde el sur.


Torre octogonal, donde sucedió el hecho, según la leyenda.

domingo, 27 de octubre de 2013

El gótico en Cádiz

Las Covachas o Lonja, Sanlucar de Barrameda
 Si la semana pasada viajamos al medievo gaditano, en ésta hacemos lo mismo, pero cambiando de religión. Concretamente a la baja Edad Media, en pleno apogeo del estilo gótico. A partir de siglo XII, en Francia, se empiezan a aplicar soluciones ojivales a sus construcciones. Todo ello fomentado desde la orden del Cister. A diferencia del anterior estilo (el románico), el gótico es una arquitectura y un arte de carácter netamente urbano. Son entre los siglos XIII y el XV cuando empiezan a conformarse las formas actuales de muchas ciudades europeas.

Iglesia de San Marcos, Jerez de la Frontera.
 Sea como fuere, a España, el gótico llega en el XIII, y a Andalucía, a mediados del mismo siglo. Pero no se desarrolla plenamente hasta el XIV, siendo próspero tardíamente, es en el XV, donde se construyen las mejores obras góticas andaluzas  mientras el renacimiento va creciendo en Italia. La catedral de Sevilla es un ejemplo de la majestuosidad del gótico, denominado flamígero, por el origen flamenco (holandés) que es el que más se desarrolla en la zona occidental de nuestra comunidad autónoma. Rosetones, nervaduras, y arbotantes tomarán nuestra tierra.

San Miguel, Jerez de la Fra.
 La misma catedral sevillana será modelo e inspiración de todas las iglesias góticas del Bajo Guadalquivir. Casi todas tendrán su forma y sus mismas decoraciones. Ejemplo de ello la podemos encontrar en las iglesias de San Miguel y Santiago de Jerez. O en la del Divino Salvador de Vejer. Otras en cambio optan por el modelo mudéjar, tomando elementos musulmanes de los que ya explicaremos en otra entrada. Jerez y Arcos concentran la mayor concentración de edificios góticos, tanto civiles, como militares o religiosos. Otras iglesias góticas interesantes las encontramos en Medina, Vejer, El Puerto, o Sanlucar entre otras. Siempre en la fachada occidental, de la provincia, ya que la oriental pertenecía al reino musulmán de Granada.

 Como última curiosidad, destacar dos edificios góticos en dos urbes en las que dicho estilo escasea. Una es una joya, en Cádiz capital, donde se conserva, justo al lado de la Catedral Vieja, el Palacio de seises o niños cantores. Otra es en San Fernando, un torreón defensivo que todos conocen, y pocos sospechan de una curiosa bóveda gótica en su primera planta. Un saludo desde el sur.





Iglesia de Santa María, Arcos de la Frontera.
Palacio del Conde del Águila, Arcos de la Fra.

Capilla de la Misericordia, Arcos.

Vejer de la Frontera con el Divino Salvador de fondo.

Palacio de los Seises, Cádiz.

Torrealta, San Fernando.

Interior del Divino Salvador, Vejer.

Monasterio de la Victoria, El Puerto. (Antiguo Penal).

Interior de la Iglesia Mayor Prioral del Puerto.


sábado, 19 de octubre de 2013

Las juderías en Cádiz.

 Siempre se ha dicho del sur de España, que muchas tradiciones, y gran parte del arte y arquitectura popular viene de lo musulmán. Y que incluso genéticamente tenemos mucho de aquellos moros medievales. No sin razón. No obstante, he de advertir, que la historia, y los movimientos humanos, son eso...movimientos, sin orden ni razón, ni ciencia alguna, que explique el porqué. Y hoy día puede haber tanto de moro aquí, en el norte, y en Berlín, donde emigraron muchos españoles. Pero sí he dar también su sitio, a una cultura que nos aportó tanto a nuestra idiosincrasia, como la latina o la musulmana; me refiero a la judía o sefardita. Se dice de hecho, que hay más sangre semita en España que en Israel. Y puede que no sea una exageración.

 Los judíos habitaron la península desde el principio de la Diáspora. Y por tanto, llegaron ya en los tiempos romanos, siendo ya señalados y maltratados por los visigodos cuando estos llegaron. Por ello la venida de los musulmanes, mucho más tolerantes, por aquel entonces, con las religiones "del libro" (cristianos y judíos), los últimos los recibieron con cierto júbilo. Y muchos cristianos de origen romano, también. Aunque ambos grupos tuvieron que pagar sus impuestos o convertirse al Islam. Luego los diversos grupos, musulmanes o cristianos, los fueron relegando a guetos, hasta la expulsión de 1.492. 

 Sea como fuere, nos queda, a lo largo y ancho de la península, un amplio legado hebreo de gran valor patrimonial. Cataluña, Toledo, Córdoba o algunas poblaciones de las Hurdes, como Hervás; son famosas por sus juderías. Pero no hemos de lamentarnos en Cádiz, porque aquí también se conservan buenos ejemplos. Y de una belleza inconmensurable. Son tres las poblaciones las que conservan judería, de clara influencia musulmana, con calles tortuosas y estrechas, encaladas y con puertas de color añil. Y una de ellas, puede que conserve hasta la antigua sinagoga. Ninguna tienen un tamaño y extensiones grandes. Dichas localidades son:

 - Vejer de la Frontera: Conserva la mejor judería de las tres, la que se encuentra en estado más puro. Es un auténtico placer perderse por sus calles. 







 
























 

- Jerez de la Frontera: La que peor la conserva, las revueltas contra los judíos en el medievo hicieron mella en su patrimonio. Luego llegó el descuido de las administraciones. Se encuentra situada en un lateral de la iglesia de San Dionisio.




- Arcos de la Frontera: Conserva una pequeña judería en las cercanías de la parroquia de San Pedro. Concretamente, en la zona de la Calle Cuna, donde se encuentra la casa del mismo nombre. Y de la cual se sospecha que fue sinagoga. Con un curioso estilo gótico (lo que queda). 



 No se si habrá alguna más de mención. Las más famosas son estas tres. No obstante, tampoco me sorprendería que hubiera algún gaditano que no supiera que hay patrimonio sefardita en nuestra provincia. Al fin y al cabo, somos los peores embajadores del mundo. Un saludo desde el sur.

domingo, 6 de octubre de 2013

Teatro Romano de Cartagena.

 Hoy seguimos en el sur, aunque cambiamos de comunidad autónoma, y viramos hacia el levante español. Además, hace poco que han sido las fiestas de "Romanos y Cartagineses", festividad local de gran renombre, y con momentos espectaculares. Con ello la ciudad rememora la importancia que tuvo para ambas civilizaciones la localidad que hoy visitamos, y la dura lucha por controlarla en las Guerras Púnicas. Muchas más civilizaciones la han tenido en su mano, son más de 2.500 años de historia las que tiene la urbe. Y hay restos de todo tipo, incluso hasta una muralla bizantina. No obstante, su fundación es cartaginesa, de ahí su nombre de origen: Cartago Nova.

 De los cartagineses quedan restos, sin embargo, como en casi toda España, lo espectacular son los monumentos de origen romano. Al igual que el teatro romano de Cádiz, el de Cartagena tuvo una localización tardía, allá por el año 1.988. En cambio, se debió de construir entre los años 5 y 1 a.c. con calizas y mármoles del Cabezo Gordo, monte cercano a la vecina ciudad de Torre Pacheco. También se detectan mármoles procedentes de Grecia. Tenía capacidad para unos 6.000 espectadores, siendo por tamaño el quinto teatro de la península ibérica (hasta ahora encontrado). El hecho de entrar en él, ya impresiona, su buen estado de conservación, y su monumentalidad son dignas, de por sí para una visita. También es recomendable recorrer el museo que le precede en el camino establecido por las autoridades del conjunto monumental. 
 Pero no sólo el teatro resulta curioso, pues resulta que éste, abandonado en tiempos de las invasiones bárbaras, acabó siendo "tapado" por las distintas culturas medievales, desde los bizantinos a los castellanos, pasando por las distintas dinastías musulmanas. Por lo que en una de las diócesis más antiguas de nuestro país, se decidió construir una catedral, que aún hoy, permanece en ruinas por culpa de los bombardeos de la Guerra Civil. Y esta se sitúa encima de un lateral del teatro. Aunque de origen medieval, hoy lo que mejor se conserva es de origen neorrománico o neogótico, que anticipa el modernismo que dominará finales de XIX o principios del XX, la zona del levante español, y la propia Barcelona. Como curiosidad, destacar que en su interior, hubo un presidio político o checa, por parte del bando republicano.

 El acceso al interior de estos monumentos, se hace desde la misma plaza del ayuntamiento, donde se encuentra un bello edificio rosa, modernista, y de notable factura. Como ven, no le falta de nada a esta visita: catedral, teatro romano y edificio modernista. Más completo, imposible. Un saludo desde el sur. 











domingo, 29 de septiembre de 2013

Novata en la fauna europea.

 Hace muy poco, desde el 2.010, más o menos, se viene observando en nuestra tierra, la presencia de una mariposa, de origen norteamericano, que ha venido para formar colonias en nuestros bosques. La noticia salió a la luz en 2.012, pero yo ya llevaba observando, de forma aislada, y en la bahía de Cádiz, algún que otro ejemplar. Imagino que no sería el único observador.

Foto de monarca en la bahía de Cádiz.
 Dicha mariposa, demuestra una vez más, que la historia natural es muy dinámica, y que tanto fauna como flora, tienden a cambiar de distribución, crecen de población, se dispersan, se reducen, e incluso se extinguen (eso sin que el ser humano influya). La mariposa monarca (Dannaus plexippus) es un insecto de carácter migratorio en sus tierras de origen, donde son famosas sus concentraciones en sus cuarteles de invierno en los bosques de México. Allí llegan a cubrir árboles enteros, e incluso forestas. En verano vuelven a las taigas del norte de EEUU y sur de Canadá. Tan largas migraciones se traducen en vuelos a gran altura, pues pueden llegar a unos dos mil metros. Éste es el motivo por el que existe una gran dispersión de la especie por ambos océanos que rodean a América. Por el Pacífico han llegado hasta Australia y sureste asiático. Por el Atlántico, hasta ahora, sólo las islas macaronésicas de Canarias, Azores y Madeira, tenían población. Y aunque siempre ha habido ejemplares que cayeron en Inglaterra o en el norte de España, nunca lograron sobrevivir. Cosa que sí han hecho en Cádiz (provenientes de Canarias), e imagino que en la zona sur de Andalucía. Son dos los motivos por los que sí se han quedado: un clima cálido- templado, y dos plantas básicas para su supervivencia- la adelfillas y la mata de la seda. Introducida la primera en el XVI desde América Central, y la segunda desde África en el siglo XVIII. 

Foto típica de las monarcas en México.
 Curiosamente, aquí tienen una forma de vida sedentaria, lejos del carácter migratorio de sus parientes norteamericanas. Los parques naturales del Estrecho y el de Los Alcornocales, son su hogar en nuestro país. La conjunción de bosques húmedos, secos y amplias praderas es la clave de un ecosistema ideal para estos bellos insectos. Ya hay quien quiere declararla como especie invasora, como si la fauna fuera un zoo con especies permanentes e inertes, carentes de vida y migración. Xenofobia hay hasta en el ecologismo. Un saludo desde el sur.



 

domingo, 22 de septiembre de 2013

Casas gallegas en el sur.

 Hoy es una entrada sencilla, diáfana, sin complicaciones. Sólo voy a hablar, y de modo muy general, de urbanismo. Sin entrar a valorar más detalles, sin profundizar en nada, y siempre con conclusiones propias, pero sacadas de un contexto y de una lectura e informaciones pertenecientes a mi pequeña hemeroteca. Hace poco estuve en el casco histórico del Puerto de Santa María, bien conocido por muchos como "La ciudad de los cien palacios". 

 Sin embargo, he venido a pararme en la enorme influencia en la arquitectura local y más popular de una urbe que recibió auténticas masas de gallegos en busca del comercio con las Américas, y más tarde, de una vida mejor, en tiempos en los que en Galicia hubo menos industrias que aquí (ahora es al revés). El conjunto histórico de la ciudad del Guadalete es de claro origen moderno, posterior al siglo XV. Ello se ve en su trazado ortogonal: de calles rectas que se cruzan formando cuadrículas. Poco queda ya de la Edad Media, salvo el Castillo de San Marcos, el Monasterio de La Victoria, y la Iglesia Mayor Prioral. 

 El conjunto de casas mencionadas en el título, conservan graciosamente, una estructura de casa gallega: con soportales, algunos con arcos de medio punto y pilares gruesos, que bien recuerdan a los de Pontevedra o Santiago. Algunas balconadas de madera, e incluso en algunos tejados. Pero los adornos, decoraciones y pintura, responden al modelo típico andaluz: cal de blanco radiante, ribetes y salientes amarillos o añiles, azulejos e imágenes religiosas, entre otras cosas. No son abundantes, actualmente, este tipo de casas, y casi se circunscriben a la Ribera del Marisco y a las cercanías del río, donde los antiguos indianos levantaban sus casas de cara al comercio americano, ya que el mismo cauce, como entonces, era el muelle de la localidad.

 Hace tiempo que la gente del norte, Cantabría y Galicia, principalmente, no vienen para otra cosa que no sea turismo. Ya no hay futuro aquí. Queda sólo el pasado, y el recuerdo de mejores tiempos en los que aquí el comercio y la industria eran motores de una rica economía. Y El Puerto, una de las ciudades más ricas de España: sus cien palacios lo demostraban. Un saludo desde el sur.

Grupo de casas.

Al fondo a la derecha otro grupo de casas c.n soportales,

Plazoleta donde se observa una casa con soportal.

Antigua lonja.